A media mañana del sábado (22 de julio) la noticia, aunque no sorprendió, impactó en los medios por tratarse del lugar del suceso. Se produjo un corte de energía eléctrica ‘no programado’ en el Aeropuerto Internacional de las Américas.
En un momento bastante delicado para el sistema de aviación civil, por la revisión que realiza la Administración Federal de Aviación (FAA), se presenta un apagón que trastorna las operaciones de la principal terminal aeroportuaria de República Dominicana.
La administración del aeropuerto informó que el sistema de generación eléctrica de emergencia entró en operación, lo que no evitó las quejas y trastornos de los usuarios de la terminal.
Son los generadores auxiliares los que mantienen iluminadas las ciudades en las noches, porque el sistema energético ha colapsado en República Dominicana.
Los prolongados y mortificantes apagones que padece la población en los actuales momentos se explican por la negligencia, ineptitud y falta de voluntad del gobierno del PRM, tal y como se explicó en rueda de prensa del gabinete técnico del PLD.
La mutual inseparable de los apagones es la alta facturación eléctrica por un servicio que no se recibe. De ejemplo se ha puesto el caso de un ama de casa que antes pagaba 800 pesos y ahora tiene que disponer de 1,300 para pagar la factura eléctrica.
El gobierno del PRM y del presidente Luis Abinader ha destruido el sector eléctrico; pregonó transparencia en sus operaciones y actúa de manera contraria con prácticas fraudulentas lesivas para el pueblo dominicano en ese sector y otros tantos del diario desempeño, de lo que se colige que el tan cacareado cambio ha resultado en un fraude colosal.
Los medios impresos fueron «premiados» el lunes 10 de julio del año en curso con la colocación de publicidad en la que el Gobierno pregonó un supuesto aumento de la cobertura del programa de medicamentos de alto costo.
Entendiendo que el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) exhibiría las imágenes fotográficas de la Marcha de la Esperanza, realizada el sábado anterior en la ciudad capital, se adelantaron y contrataron todas las falsas portadas para una publicación oficial.
Se trata de una publicidad engañosa o más bien mentirosa, con la que se procuraba restar espacio al principal partido de la oposición con informaciones alejadas, muy alejadas de la verdad.
Se dice en la publicación que el Gobierno a través del Programa de Medicamentos de Alto Costo lleva tranquilidad a quienes más lo necesitan.
¡A la verdad que el papel lo aguanta todo!, aunque no así los pacientes y familiares de enfermos crónicos o los que padecen las llamadas enfermedades catastróficas.
Pacientes renales, con diferentes tipos de cáncer, enfermedades degenerativas, cardíacos, diabéticos o con daños neurocerebrales están condenados a morir luego del colapso del programa, cuya cobertura dice ahora el Gobierno ha aumentado en 190 por ciento.
La solidaridad familiar ha sido la que tradicionalmente solventa los casos de enfermos crónicos, cuyo padecimiento paulatinamente lleva a la ruina esas familias, situación entendida por el presidente Danilo Medina, principal propulsor del programa de medicamentos de alto costo, hoy en la ruina por el gobierno del presidente Abinader y el PRM.
Los pacientes se quejan amargamente y ven pasar los días en su seguro camino a la muerte, porque han sido desamparados.
La Secretaría de Salud del Partido de la Liberación Dominicana ha explicado que en el gobierno no hay planificación, debido a que si el problema es cumplir con ciertos requisitos sólo tienen que planificar y solicitar los medicamentos con dos o tres meses antes de agotar el inventario, pese a lo expresado de forma inhumana por la dirección de compras y contrataciones.
Responder a las quejas de pacientes y familiares que requieren un tratamiento especializado, que ya la gestión de gobierno anterior había garantizado, con una propaganda en la que se observa una mano llena de pastillas, es una verdadera burla al ciudadano que siente y padece, mientras las autoridades evaden de forma irresponsable sus deberes y compromisos con los dominicanos y dominicanas que más necesitan de la mano solidaria del Estado.
De nada han valido los anuncios con que el gobierno inunda la radio y la televisión; tampoco el extraordinario número de cuentas falsas en redes sociales ni las costosas publicaciones en medios impresos, con todos los cuales se procura una falsa percepción. Nada de eso ha servido ni servirá para cambiar la realidad. El deterioro de los servicios públicos sigue ahí, incólume, de manera tozuda, a la vista de todos.
Al visitar cualquier dependencia gubernamental, el ciudadano se percata de inmediato de la precariedad con que es atendido y de los inconvenientes por los que hay que pasar para recibir un servicio, por más sencillo que sea, al que se tiene derecho.
El gabinete técnico del PLD emitió un documento en el que da a conocer esa lamentable realidad, que se manifiesta de forma cruda en los maltrechos bolsillos de las mujeres y hombres del pueblo, quienes, con prolongadas tandas de apagones, tienen que pagar facturas eléctrica caras, pasajes costosos, alimentos a precios prohibitivos y medicinas lejos de su alcance.
Situaciones erradicadas de la Administración Pública han vuelto por su fuero como los mal llamados “buscones”, quienes ha vuelto a minar las dependencias gubernamentales ante los obstáculos, retrasos y lentitudes que se han generado en los tres años de gobierno del PRM, el mismo que prometió un cambio que ha devenido en un retroceso.
El equipo técnico del PLD identificó causas y orígenes de las condiciones precarias en que se encuentran los servicios públicos, las que resumió en tres aspectos esenciales: Falta de institucionalidad; haber descontinuado procesos y procedimientos que ya estaban sistematizados y digitalizados, y falta de gerencia y la incapacidad de las actuales autoridades.
Los medios de comunicación denuncian estos males y reciben la reprimenda gubernamental o la colocación de un alto nivel publicitario, que termina en la autocensura. A veces se recurre al método del envío de cartas, aparentemente de cortesía, con el veneno escondido. Una muestra de intolerancia propia de los esquemas dictatoriales.
En su rol de partido opositor con comportamiento responsable, que dista bastante del que desempeñó el PRM opositor, el Partido de la Liberación Dominicana abogó por que las entidades proveedoras de servicios públicos retomen los niveles de calidad en que las actuales autoridades los recibieron en agosto del 2020 y preserven la institucionalidad que ya habíamos ganado.
Y no puede ser otra la actitud de un partido fundado y desarrollado por Juan Bosch y que cuenta en su haber con una excelente hoja de servicio al país, tanto desde la oposición como desde el gobierno.
La situación que viven los dominicanos y las dominicanas es punto menos que insoportable. Así deberían entenderlo el presidente Abinader y sus funcionarios, que no pegan una. Y sobre todo, deberían comprender que República Dominicana es un país digno de mejor suerte.
El antiguo refrán que dice que la fiebre está en el cuerpo, no en la sábana que lo cubre y que lo calienta, como todos los refranes tiene un gran mensaje de la sabiduría popular, que muy bien le sienta al gobierno del PRM.
Con su estilo populista de gobernar, el presidente de la República, Luis Abinader, acude ahora al Palacio de la Policía todos los lunes para abordar con los jefes policiales, militares y altos funcionarios el tema de la seguridad ciudadana.
En las declaraciones ofrecidas el lunes 26 de junio expresó públicamente que los homicidios en la República Dominicana han disminuido en junio de 2023, en relación con el mes de mayo de este mismo año.
De forma responsable el gabinete técnico del PLD, sobre la base de un informe de la Comisión de Defensa y Seguridad Nacional, calificó de osadía las afirmaciones del mandatario y su gabinete de seguridad y una burla al pueblo dominicano, puesto que junio del corriente año ha sido el mes en que hemos vivido los mayores casos de violencia, homicidios y criminalidad en nuestro país.
Son los medios de comunicación los que han reportado homicidios, asaltos, personas víctimas de violencia y otras acciones que se tipifican de criminales.
Los niveles de inseguridad en el país eran de 26.3 en el año 2011, a inicios de la gestión del presidente Danilo Medina y este porcentaje disminuyó cada año, hasta el término de su gestión en el año 2020, que era de 9.2 y que este gobierno ha permitido se eleve nuevamente.
El gobierno del PRM le miente a la ciudadanía al afirmar que la tasa de homicidios ha disminuido, mensaje que se divulgan en costosas y ampulosas campañas publicitarias, que son puras mentiras.
La seguridad ciudadana se le ha salido de las manos al Gobierno, lo que lleva al PLD a ser solidario con una población en pánico, con miedo por los altos niveles de inseguridad predominantes, que el Gobierno ha pretendido enfrentar con falsas informaciones y anuncios de radio y televisión en los que pretende hacer creer que la fiebre está en la sábana y no en el paciente, que es el sufrido pueblo dominicano.
La manera de tratar a los gobernados de los actuales gobernantes se asemeja a la práctica del sadismo, si nos fundamentamos en la definición que sobre este término presenta el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española (RAE).
Sadismo es “crueldad refinada, con placer de quien la ejecuta”. La población sufre las crueldades que devienen de un gobierno mendaz, patrañero.
Empezamos con la crueldad que representan interminables horas de apagones en época de calor extremo, sobre vacíos argumentos tratando de justificar las suspensiones del suministro eléctrico. Los apagones se intensifican y la factura por las nubes.
Son los medios de comunicación, mediante notas y reportajes, quienes se han encargado de denunciar las deficiencias de los servicios, recibiendo como respuesta una andanada de falsedades y más promesas.
Dejaron fracasar la tanda extendida de educación, el programa inglés por inmersión y el programa medicamento de alto costo se fue a pique.
Sobre la tarjeta Supérate abundan los escándalos y a diario se escuchan quejas de falta de fondo. Este gobierno ha hundido el campo y a los productores agropecuarios, facilitando la importación masiva de alimentos que se producen en el país.
Colapsó el servicio de emergencia 9-1-1, el auxilio en avenidas y carreteras de la seguridad vial y ha sucumbido el Metro de Santo Domingo.
El tema migratorio es un desorden y se ha llegado al extremo de que República Dominicana no dispone de pasaporte, valioso instrumento de viaje.
La delincuencia nos arropa, mientras la inseguridad es predominante en el tránsito con el reporte de aparatosos accidentes viales.
Como se ha dicho, los hospitales administrados por el PRM son almacenes de enfermos en donde la insalubridad es una norma. Sumamos a eso falta de agua potable, boticas populares desabastecidas y ausencia de planes de vacunas y manipulación de las estadísticas sobre salubridad.
Es lamentable la situación que padecen los ciudadanos ante el deterioro de los servicios públicos en el gobierno que vendió un cambio y ha venido a florecer la incapacidad de sus funcionarios para gestionar la administración pública.
En un ejercicio responsable, los medios de comunicación hacen la denuncia y reciben como respuesta la afirmación de que se pretende acosar al Gobierno. ¡Cuánto cinismo!
Espeluznante ha sido la denuncia de los productores de carne de pollo y huevos quienes aseguran estar al borde de la quiebra debido a la crisis sanitaria que ha provocado la muerte de un 50 y hasta un 90 por ciento de las aves en las granjas, además de enfrentar los costos de producción que superan su capacidad de respuesta.
Los productores avícolas se quejan también de las importaciones desmedidas que se llevaron a cabo en los meses pasados y de las cuales culpan al Gobierno dominicano.
Es una historia repetida, que ha llevado a los abnegados productores nacionales a abandonar la crianza o los sembradíos, lo que representa un grave riesgo para el suministro de los alimentos que requiere y demanda la población.
La desatención gubernamental es lo que ha provocado que productores agrícolas regalen sus cosechas o la destinen al consumo de los animales.
En su denuncia los avicultores afirman también que a pequeños y medianos productores tampoco les llegó el financiamiento a tasa cero que otorgó el Gobierno a los sectores agropecuarios. Una discriminación de las autoridades para favorecer a sus acólitos.
El candidato presidencial del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Abel Martínez, lamentó las penurias de los productores agropecuarios, teniendo como base la denuncia de los avicultores.
“El abandono, el descuido, la inoperancia de las actuales autoridades han quebrado a nuestros productores. Su lucha es nuestra lucha, porque su causa es nuestra causa. Necesitan ser rescatados del desastre”, proclamó.
A lo denunciado no se le ha hecho caso alguno, como aconteció con la muerte de cerdos, que se denunciaron con tiempo, no se atendió la denuncia y terminamos con el resurgimiento de la fiebre porcina africana. Sin duda alguna el cambio vendido ha terminado siendo una peste.
Con la arrogancia exhibida por los actuales funcionarios del gobierno del PRM, el Ministro de Educación Superior Ciencia y Tecnologías acusó al decano de los periódicos dominicanos de intentar dañar la imagen del programa Inglés de Inmersión, impulsado por dicho ministerio.
En la carta que envió al director del periódico el presuntuoso funcionario acusa al medio de intentar dañar “la buena imagen» que se ha ganado en la sociedad dominicana el programa de Inglés por Inmersión, que dirige el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología.
Los redactores del reporte periodístico que motivó la reprimenda del flamante ministro presentan hechos puntuales que el funcionario no respondió, como la cancelación masiva de profesores con el cambio de gobierno, lo que provocó la actual falta de docentes, de libros y las dificultades para comenzar los cursos.
He aquí una de las principales características del gobierno del PRM, que insiste por sus canales comunicativos en imponer sus versiones sobre los hechos por encima de la realidad, una nociva práctica que tiene a la gente cansada.
En República Dominicana el tránsito es un peligro público y un desorden mayúsculo a lo que se responde con anuncios y más anuncios y pobres decisiones.
El sistema educativo se caracteriza por las deficiencias e improvisaciones de sus funcionarios, que terminan incumpliendo sus responsabilidades y se escudan en los reclamos del gremio magisterial.
En salud pública predominan las enfermedades respiratorias y las infecciosas, con hospitales sin medicamentos y pacientes con enfermedades crónicas desamparados mientras desde el gobierno se insiste en pintar un panorama distinto, como si esos males no existieran.
Talas indiscriminadas de árboles, depredación de los ríos, afluentes contaminados, aire enrarecido y las autoridades de medio ambiente no se pueden zafar de una mafia denunciada por el propio incumbente.
Sumamos a todo esto el alto costo de los alimentos, que no se compensa con publicitados anuncios de reducción del índice de precio al consumidor, que solo se aprecia en los escritorios de funcionarios y no en los colmados, mercados o supermercados.
También la inseguridad ciudadana, ahora con la proliferación de bandas y pandillas que tienen a la población atemorizada.
Caminamos sin rumbo, a merced de las eventualidades o circunstancias, que es como se explica la improvisación predominante en el gobierno del mal llamado “cambio”.
El ministro de Educación llamó a que toda la sociedad se involucre de forma activa en el desarrollo de la escuela y en el aprendizaje, apuntando que la política no debe interferir en la calidad de la enseñanza.
La reprimenda del funcionario ha sido copiada al pie de la letra por el ciudadano presidente de la República, quien, recurriendo a los mismos términos, instó a los diferentes sectores nacionales a despolitizar el tema de la calidad educativa del país, como mecanismo de mejora.
Es el mandatario quien debe consumir la receta que prescribe en razón de que ha sido en su gobierno en el que se ha contaminado la educación con politiquería barata.
Las afirmaciones gubernamentales citadas no son más que justificaciones inválidas, con las que se procura utilizar las acciones reivindicativas de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP) como chivo expiatorio.
La Secretaría de Educación del PLD, un órgano de trabajo del Partido de la Liberación Dominicana, respondió al ministro del ramo afirmando que ha sido en la presente gestión de Gobierno en la que se ha estancado la educación.
Quedaron atrás la ampliación de cobertura de los niveles inicial y secundario, una nueva estructura académica del sistema educativo dominicano, los incrementos salariales periódicos a los docentes, la conversión de liceos académicos en politécnicos, el establecimiento de liceos de artes, la construcción de decenas de miles de aulas y cientos de estancias infantiles; así como la inducción a los docentes de nuevo ingreso, la jornada escolar extendida, los programas de alimentación y transporte escolar, entre otros.
Precisamente, toda esta deficiencia es lo que explica por qué el PRM no puede exhibir logros en el sector educativo y la intención de sus responsables de procurar desviar el tema por la tangente.
Si lo que hoy receta el jefe del Estado hubiese sido parte de sus intenciones, debió haber recomendado al anterior ministro de Educación que no sustituyera directores regionales y distritales calificados por politiqueros sin preparación alguna.
Nuevamente los funcionarios y el mandatario se montan en el caballo preparado por asesores de imagen que entienden que los problemas esenciales de la población, como el caso de la calidad educativa, se resuelven con palabritas o expresiones trasnochadas. Este país no es de tontos. Pese al deterioro de la educación la gente ve, oye y piensa.
La mentira es una expresión o manifestación contraria a lo que se sabe, se cree o se piensa. La falsedad es falta de verdad o autenticidad. El engaño es la falta de verdad en lo que se hace, cree, piensa o discurre.
Encajan perfectamente las definiciones que ofrece la Real Academia de la Lengua Española al accionar del PRM desde el Gobierno en el que las tres cualidades del título de esta nota se ajustan a la realidad.
El Gobierno ha engañado a la población anunciando mediante la amplia plataforma comunicativa que posee, pagada a sobreprecio con los dineros del pueblo, los programas para supuestamente incentivar la producción agrícola y combatir los altos precios de la comida, y todos, lamentablemente, han terminado en el fracaso.
Recientemente para acallar las protestas y tratar de desviar la atención ciudadana del más acuciante de los problemas, el alto costo de la vida, anuncian un nuevo programa: Del Campo al Colmado. Impracticable, irrealizable, un nuevo anuncio para aplacar las inconformidades.
La gestión del presidente Luis Abinader ha quebrado el campo, llevando la ruina a decenas de productores agrícolas, quienes han preferido regalar los productos de su cosecha en lugar de su venta a precios irrisorios; competir con las importaciones irregularmente facilitadas por el Gobierno en contra de la producción agropecuaria nacional. La seguridad alimentaria cada día está menos garantizada.
En medio del festival de anuncios y engaños se aprovecha la respetada celebración del Día de las Madres para un nuevo cuento con una carga engañosa y burlesca.
La Presidencia de la República anunció la entrega del Bono Madre 2023 dirigido a un millón de las damas que son cabeza de hogar. Para aumentar la burla, hablan al país de “un cariñito” para las madres.
Las madres recuerdan que en medio de la pandemia el gobierno de Danilo Medina entregaba cinco mil pesos en la tarjeta, sin contar con el subsidio para el consumo de electricidad, de gas de cocinar y para los hogares con niños en las escuelas en la que se beneficiaban de desayuno, almuerzo y una merienda.
Con todo esto fresco en la memoria de la gente, desde el Gobierno se despachan ofreciendo mil 500 pesos y hasta se atreven a decir que es un cariñito. De lo que se trata en realidad es de una desfachatez. Así lo ha interpretado el pueblo dominicano, que ya conoce al tuerto dormido y al cojo sentado.
En el desempeño de los funcionarios del gobierno del PRM y de las instituciones que dirigen ha quedado demostrado el engaño de que ha sido víctima el país, con la promesa de un cambio que ha devenido en un total fracaso y una gran frustración.
La economía en general y las instituciones de manera particular marchaban muy bien en las gestiones del Partido de la Liberación Dominicana. Sin embargo, desde la llegada de la falsa promesa del cambio empezaron a renquear. Lo que la gente entendía iba por buen camino ha terminado siendo mal. De ahí la frustración de la gente. Y ahí precisamente es donde debe buscarse el origen del alto nivel de desencanto e infortunio de la gente.
Lo que se advierte en los ministerios y entidades gubernamentales son escándalos y despilfarro indolente de los recursos públicos.
Solo en la pasada semana se dieron a conocer situaciones bochornosas en dos ministerios: Medioambiente y Juventud.
A la inoperancia e ineficiencia de Medioambiente y de su incumbente, quien admitió a su llegada a la institución que no sabía nada de las funciones del cargo, se le suma una seria denuncia de actos de corrupción al detectar en la nómina del Ministerio, entre otros, un pago mensual de un millón y medio de pesos a un periodista del cual dio pistas, aunque no identificó, pero que en el país se sabe de quién se trata; un personaje de la sombra.
El Ministro, quien llegó al Gobierno montado en el carro de la calumnia y las mentiras contra las pasadas autoridades, disfraza los reales motivos de su denuncia, afirmando que se trata de un ejercicio de transparencia, lo que ha provocado un avispero público en el partido en el gobierno.
Nada de que extrañarse, pues la administración pública en el gobierno del PRM está repleta de caciques que hacen y deshacen para favorecer a los suyos, como se nota en todas las instituciones, carcomidas por el nepotismo y amiguismo.
Un nuevo escándalo ha salido a relucir en el Ministerio de la Juventud con el comportamiento de su incumbente y la influencia de un subalterno suyo que hace y deshace a su antojo.
Para cerrar la semana sale a relucir una auditoría firmada por uno de los bandos en disputa en Cámara de Cuentas en la que se determinó que el Gabinete de Coordinación de la Política Social (GCPS) incurrió en una serie de irregularidades en la contratación de los servicios de artistas, para realizar presentaciones gratis, con motivo de las festividades navideñas 2020.
Como lo indican los hechos, de los que los dichos son solo algunas muestras, el actual es un gobierno que marcha de escándalo en escándalo, en el que el último es tapado por el tamaño del siguiente.
Y todo esto acontece en el momento en que el presidente de la república y sus funcionarios se ufanan de un supuesto Ministerio Público independiente. Al pueblo le reiteramos lo dicho por el próximo presidente Abel Martínez, aguanten, que falta poco para acabar con estos escándalos y la incapacidad e inconductas que los motivan.
La Resolución No. 13-2023 de la Junta Central Electoral (JCE), que regula para las elecciones generales y ordinarias de 2024 el porcentaje de las reservas de las candidaturas, ha provocado una reacción colectiva de indignación en una amplia mayoría de los partidos políticos del sistema electoral.
Unas veintiséis agrupaciones partidarias han unificado posiciones para recurrir la resolución del organismo comicial, emitida con premura, sin que se analizaran las opiniones de los partidos políticos.
Se fijó de plazo el mediodía del pasado 8 de mayo para depositar las opiniones de los partidos y dos horas más tarde el portal digital colgó la resolución y la reseña noticiosa sobre la decisión tomada.
No se ponderaron las peticiones, no se leyó lo que el pleno solicitó a los partidos políticos sobre el borrador de la resolución que se oficializó en tiempo record, adoptando una decisión unilateral.
Tampoco se convocó a audiencia a los partidos y sus delegados asentados en la Junta Central Electoral, como ordena la Ley, lo que hace a la resolución pasible de nulidad.
Ya los abogados se han encargado de explicar que una sentencia del Tribunal Superior Electoral no es vinculante para el caso de la resolución No. 13-2023, en razón de que “el precedente electoral” no existe en el ordenamiento jurídico dominicano.
Se ha emitido una resolución apresurada, parcializada a favor del partido de gobierno o quizás para complacer los deseos del ciudadano presidente de la República y candidato a la repostulación.
Desde el borrador de la resolución, oficializada a la carrera, el Partido de la Liberación Dominicana advirtió que con la misma el pleno de la JCE está creando un clima desfavorable para las elecciones en los tres niveles en los comicios programados para el próximo año 2024.
Sin duda que con esta decisión, sin ponderación, la JCE ha perdido confianza frente a la sociedad y está dejando de ser garante de libertad, transparencia, equidad, objetividad, principios que deben primar para arbitrar un proceso de escogencia de las autoridades locales y nacionales. Evitemos ruidos y situaciones que nos encaminen a una situación de crisis política. Aún se está a tiempo para rectificar y para que el pleno de la JCE construya la confianza que se ha perdido.
A tan solo dos días de la falsa información de la Presidencia de la República en la que se afirma que nuestro país tiene la canasta básica más barata de Centroamérica y el Caribe, la estructura comunicativa del Ejecutivo se despacha con otras declaraciones de burla a la población.
El país es sacudido por prolongadas tandas de apagones en medio de una molesta ola de calor mientras desde el Palacio Nacional se afirma que el sistema energético de República Dominicana registró un pico histórico de generación eléctrica para esta época del año.
Así, con esa burla, responden las autoridades las quejas ciudadanas desde los barrios del Gran Santo Domingo, de los municipios y campos de todo el país.
La indignación de la gente no puede ser mayor. La población ha salido a protestar con velas encendidas, recordando que el de los apagones es un mal que había sido superado en la gestión del PLD y del presidente Danilo Medina y que resurge en un momento en que la población requiere de energía para mitigar el calor con el agua fría de las neveras, el aire acondicionado o el abanico.
El Gobierno se burla de la ciudadanía recurriendo a un mensaje en la red social Twitter mediante un gráfico con el supuesto registro de “un pico histórico de generación para esta época del año”.
Indignada, la población radicalizó sus protestas y en horas de la tarde y de la noche del último viernes se reportaron violentas expresiones con la quema de neumáticos y fuertes pronunciamientos de barrios y urbanizaciones.
Favoreciendo a empresarios amigos el Gobierno quiebra a los productores locales, el costo de la vida es insoportable, las enfermedades contagiosas van en aumento, la calidad educativa se halla en el suelo, a todo lo cual se le suman largas tandas de molestos y fastidiosos apagones, que al decir de la Presidencia provienen de “un pico histórico en la generación de electricidad”.
¡Caramba, son incontables los contratiempos y las penurias que le han devenido al país con este cacareado cambio hacia atrás! Sin embargo, al final del túnel se ve una luz porque, como dice el próximo presidente Abel Martínez, ya falta poco para acabar con este desastre.
El 24 y el 28 de abril son fechas memorables asentadas en la historia de República Dominicana por el coraje, valentía y determinación del pueblo dominicano.
En el Partido de la Liberación Dominicana esas efemérides no se pasan por alto. Siempre se recuerda, analiza y profundiza sobre los acontecimientos ocurridos en esos dos días del año 1965.
Con un hermoso acto de ofrenda floral al profesor Juan Bosch, ante su busto que recibe a los visitantes de la sede nacional del PLD por su parte frontal, se le rindió tributo al Presidente moral del pueblo dominicano y luego se hizo lo mismo con una conferencia organizada por la dirección del PLD en la Circunscripción Tres del Distrito Nacional.
El 24 de abril de 1965, próximo al mediodía, se inició en República Dominicana el levantamiento cívico-militar que dio origen a la guerra civil denominada Revolución de Abril y que tuvo su origen en el derrocamiento del gobierno presidido por el profesor Juan Bosch.
Esa insubordinación popular estuvo a punto de conseguir su objetivo de restablecer la democracia y la Constitución política garantista de las libertades públicas promulgada en el gobierno del profesor Juan Bosch
En lo inmediato ese anhelo del pueblo dominicano se vio frustrado por la grosera intervención de tropas estadounidenses en territorio dominicano, la segunda incursión armada de esa nación en nuestro país en el siglo XX.
Desde abril de 1965 y por varios meses, las tropas extranjeras ultrajaron una nación independiente, tiempo en el que el pueblo dominicano escribió gloriosas páginas, que consignan su valor, arrojo y determinación a seguir el rumbo de la independencia y la soberanía.
Recordando esos acontecimientos se procura sembrar en las nuevas generaciones aprecio y lealtad a esos valores, para que sirvan de estandarte en el rechazo a las nuevas fórmulas a que recurren los poderosos en su propósito de subyugar a los pueblos.
Como lo dejó establecido el patricio Juan Pablo Duarte: “La Nación dominicana es libre e independiente. Y no es ni puede ser jamás parte integrante de ninguna otra potencia”. Así ha sido y así será mientras haya un dominicano o una dominicana que haya abrevado en las fuentes nutricias del profesor Juan Bosch.
Con una sociedad conmocionada con la elevada cifras de recién nacidos muertos en el hospital materno infantil San Lorenzo de Los Mina se despacha con unas atrevidas declaraciones, quien debe ser garante de la salud y vida de los neonatos, el director del Servicio Nacional de Salud.
Disfrutando de los privilegios del puesto y entendiendo que está en campaña electoral, el inefable funcionario, antes crítico mordaz del sistema de salud desde una tribuna radial, se despacha con la irónica afirmación de que “están resolviendo una crisis sanitaria que fue heredada”.
Olvida que tiene ya casi tres años en las funciones y que todas las fórmulas que recomendaba se han ido por sumidero porque el sistema sanitario colapsó en su gestión.
Un total de 72 recién nacidos murieron en la Maternidad San Lorenzo de Los Mina en los primeros tres meses de este año, lo que representa 15 fallecimientos más que los confirmados en el mismo periodo de 2022, de acuerdo con datos proporcionados por el propio hospital, que lleva a decir al endiosado funcionario que es una crisis heredada. Una manifestación de cinismo que no se puede recoger por más excusas y justificaciones que quiera presentar.
En medio de la consternación generada por la noticia de la muerte de los recién nacidos, el país es impactado por dos asesinatos también a menores
Dos asaltos en menos tres días confirman con toda crudeza una realidad estremecedora , sobre todo por los fallecimientos de menores
Carla Maribel Concepción, de 14 años, cayó sacudida por dos balazos propinados por antisociales en el sector Los Guandules, Distrito Nacional.
Gioser Luis Feliz, de 9 años, llegó al país procedente de Estados Unidos, bajó con su familia en el Aeropuerto del Cibao y cuando se desplazaban hacia Villa Vásquez, fueron asaltados y el infante murió de un balazo en la cabeza.
Estos hechos reflejan que la delincuencia no tiene límites y se ampara en la incompetencia de quienes está llamado a perseguir a sus autores y llevarlos a la justicia, pese a que en la campaña electoral vendieron hasta la saciedad la promesa y compromiso de que en menos de dos años eliminarían estas acciones violentas. Otra muestra del fracaso de un mal llamado cambio.
Está mucho más que demostrado en el ámbito cultural, académico, filosófico, psicológico y político que la percepción no es la realidad.
Quienes sostienen lo contrario lo hacen procurando justificar una situación objetivamente injustificable o totalmente desconectada de la realidad.
Es en este último concepto en donde se asientan el actual gobierno, su partido y sus geniales asesores para judicializar la práctica política y agenciarse de fórmulas para debilitar o destruir al Partido de la Liberación Dominicana, despropósito que jamás lograrán por los contundentes fundamentos del PLD, que ha superado con creces la fractura sufrida en 2019.
Las manipulaciones de encuestas y mediciones con que se procura presentar situaciones distorsionadas de la realidad confirman la intención de hacer aparecer a la oposición debilitada en contraste con una gestión gubernamental valorada.
Es notoria la insistencia de que la población perciba un gobierno que goza de respaldo popular cuando la realidad es dominada por las quejas, lamentaciones y frustraciones de un prometido cambio que se ha convertido en sal y agua.
Si la inflación y el alza del costo de la vida es identificado por el 68.9 % de la población como el principal problema del actual gobierno, los robos, asaltos, bandas y delincuencia en general ocupan un segundo lugar de preocupación con un 62.6 %, y el tercer lugar lo ocupa la escasez de fuentes de trabajo, el desempleo, con 23.9 %, ¿cómo se explica que el presidente-candidato acumule un alto nivel del posicionamiento?
¿Qué explicación se le da a que los ciudadanos y las ciudadanas entiendan que son los ricos los que se benefician del actual gobierno a la vez que los pobres y clase media se identifiquen con los responsables de esa situación, con el gobierno? ¡Ni masoquista que se fuera!, como se ha deducido.
Sencillamente el gobierno y su partido apuestan a crear la percepción de que las cosas son así, muy distantes de la realidad. Una intención riesgosa y peligrosa por las reacciones que pudiera ocasionar.
En sentido absoluto, la ciencia, la vida misma y las penurias y calamidades por las que atraviesa el pueblo dominicano permiten aclarar a los costosos asesores, consultores y aduladores pagados del gobierno que la percepción NO es la realidad.
Ha sido desde el púlpito de la Catedral Primada de América de donde ha salido la respuesta oportuna al mar de conjeturas, figuraciones, mentiras, falsedades e invenciones pregonadas por el actual gobierno en una saturante campaña publicitaria.
Miles de millones de pesos gastados para vender una imagen falsa de bienestar y prosperidad inexistentes.
La tradicional ceremonia religiosa del Sermón de las Siete Palabras que se desarrolla en los templos católicos el Viernes Santo, con reflexiones sobre las últimas frases pronunciadas por Jesús en la cruz antes de expirar, puso los puntos sobre las íes.
Un gobierno con enorme gastos en asesores de imagen, costosas campañas en medios masivos, miles de dólares en robots en busca de «likes» y ataques despiadados a sus adversarios, quedó seriamente cuestionado en la ceremonia central de la Iglesia católica dominicana este Viernes Santo.
Las maquinaciones en las imputaciones de ilícitos con nombres marinos que trajo nuevamente a la palestra la decisión de un juez desapartado del derecho no silenciaron el sentir de sacerdotes y laicos, quienes hablaron en representación de una población hastiada de situaciones problemáticas y la indiferencia de las autoridades de turno.
No han sido la oposición política, ni analistas periodísticos o comentaristas de temas locales; ha sido la Iglesia católica, desde el más antiguo de los templos del país, la que se ha quejado.
Quejas por los engaños a la población con promesas falsas, quejas por los artificios de un paraíso engañoso, quejas por el acoso y violaciones a mujeres por aquellos que, aseguran, deben protegerlas.
La inseguridad ciudadana también afloró en las reflexiones del sermón con la censura del alto grado de violencia imperante, así como la poca acción de Medio Ambiente ante la contaminación y mala administración de los recursos naturales.
Fueron también objeto de críticas el clientelismo, la corrupción y la calamitosa situación que lleva a cientos de jóvenes dominicanos a emigrar ilegalmente en búsqueda de un futuro que se les niega en su pais.
A los dominicanos y las dominicanas se les ha querido hacer creer mediante artilugios propagandísticos que viven una realidad distinta de que la padecen en su vida cotidiana. Se les ha pretendido distraer con fantasías mediáticas o decisiones judiciales tuertas, que miran hacia un solo lado. Por suerte, la Iglesia católica, en el ejercicio de su responsabilidad de guía espiritual de gran parte del pueblo dominicano, ha sabido identificar en esta ocasión las dolencias y los problemas que agobian a nuestra sociedad, pese al circo con que se le pretende distraer.
Estando ya en plena Semana Santa, período en el que se conmemora la pasión, muerte y resurrección de Cristo, remembranza de una dilatada tradición en República Dominicana, no debemos pasar por alto los múltiples problemas que agobian a una población indefensa, engañada por una propuesta de cambio que ha devenido en un retroceso para todo el país.
La celebración religiosa por un lado y el aprovechamiento del asueto están empañados por los altos precios que mantienen los combustibles, pese a significativas reducciones del precio del barril del petróleo en los mercados internacionales.
Los apagones han regresado, no porque no se cuente con la capacidad de generación de energía, sino por la improvisada gestión de las llamadas Edes, que abusan del usuario y registran enormes pérdidas que se procura compensar con la suspensión del servicio.
Los vacacionistas se desplazarán sin la garantía que ofreció el pasado gobierno de un eficiente servicio de emergencia con el 9-1-1 y el auxilio vial, que contaba hasta con talleres ambulantes para servir al automovilista.
El alto nivel inflacionario tiene a la familia dominicana comiendo menos o sencillamente no comiendo, por los prohibitivos precios de los alimentos, situación que también se vive con las medicinas, en perjuicio de la salud de los ciudadanos y las ciudadanas.
Feligreses y vacacionistas tienen que salir temerosos a las calles por la inseguridad predominante en las vías públicas en todo el país.
Y cerrando el calvario, pretenden entretener a la ciudadanía con expedientes abultados tipo drama o novela, siguiendo al pie de la letra los preceptos de judicialización de la política.
Aprovechemos este tiempo de reflexión para abogar por un mejor país, para pensar en enfrentar los intereses extranjeros que atentan contra la soberanía y se asimile la urgencia de defender la democracia y el sistema de partidos, gravemente amenazados por un gobierno que prometió y no cumplió. República Dominicana requiere, demanda, transitar por un camino sin las turbulencias generadas por las actuales autoridades.
Semana Santa es tiempo de reflexión y para el ejercicio con moderación del derecho al descanso y a la sana diversión, lo que motiva que reiteremos el llamado a la prudencia en su ejercicio. Evitemos ser parte de las estadísticas nefastas de estos días. Nuestras familias y el país nos necesitan para hacerle frente desde la posición en que nos hallemos a un gobierno que no pega una cuando se trata de políticas públicas en favor del pueblo dominicano.
Al regresar al país luego de algunos días en Estados Unidos, el expresidente de la república y presidente del PLD, Danilo Medina, para disipar rumores, comentarios aviesos y mantener la conducta transparente con su pueblo, que siempre lo ha respaldado, hizo una importante revelación sobre su condición de salud, la que ha impactado en la ciudadanía.
Confesó que ha sido diagnosticado de cáncer de próstata y que inició un tratamiento en nuestro país, pero que le recomendaron especialistas en el exterior, adonde acudió, cerrando los mensajes que emitió con una nota esperanzadora:
“A pesar de la situación, quiero compartirles que tanto yo como mi esposa e hijas nos sentimos serenos y esperanzados porque los médicos nos han dicho que se trata de un cáncer curable y en eso confiamos, con la ayuda De Dios”, escribió el exmandatario.
El acto de sinceridad de Danilo Medina motivó una impresionante cadena de mensajes solidarios y afectivos de dominicanos y dominicanas de las más variadas condiciones sociales, profesionales y políticas en los que se le desea éxito en el tratamiento médico y la superación de su condición actual.
Desde todos los litorales llegaron mensajes de aliento, de estímulo, de fortaleza, demostrando así las bondades que caracterizan a las dominicanas y los dominicanos, así como el arraigo y aprecio de Danilo Medina en el país como político y estadista.
En el presidente del PLD República Dominicana tiene uno de sus principales activos, quien ha ocupado posiciones de principalía en el mundo político, siendo protagonista de primera línea en pasajes que forman parte de nuestra historia.
El afluente de respaldo, las manifestaciones de sensibilidad y solidaridad seguirán creciendo con los días, partiendo de la bonhomía que caracteriza al dominicano.
«Vanguardia del Pueblo», órgano escrito del PLD, une sus buenos deseos a los de todos los dominicanos y las dominicanas que hacen voto por la pronta recuperación de un ciudadano noble, ejemplo de servicio y entrega a su pueblo y a la causa que defiende, como lo es el compañero Danilo Medina.
La tranquilidad de la mañana dominical de la histórica fecha del 19 de marzo se vio afectada por el atropello de que fueron víctimas funcionarios y servidores de la pasada gestión de gobierno con pesquisas, allanamientos y apresamientos atropellantes de un Ministerio Público que responde a los caprichos reeleccionistas del presidente de la República, Luis Abinader.
Con la prudencia, ecuanimidad y firmeza que han caracterizado al Partido de la Liberación Dominicana, su dirección política aguardó para hilvanar con prudencia los hechos y al día siguiente dar a conocer una posición sopesada y unificada de su dirección partidaria.
En rueda de prensa, tras una reunión extraordinaria del Comité Político, se dejó bien en claro el carácter político de estos hechos, tratando de justificarse citando infracciones de un antiquísimo código penal, con lo que se confirma un nuevo capítulo de la llamada judicialización de la política.
La dirección del PLD reiteró su posición de siempre de que se cumpla con lo dispuesto en la legislación dominicana, a la vez que dejó establecido que los atropellos cometidos en esta ocasión justifican que el Partido y otros segmentos de la población manifestaran su indignación.
Es el pueblo el que está indignado con un comportamiento grosero del Gobierno, que no sintoniza con el pueblo, que prometió y no cumplió, ni cumplirá, porque se trata de una gestión fracasada.
Los hechos han dejado en evidencia que detrás de estas acciones hay intereses políticos. Estos expedientes ahora publicitados en procura de un juicio mediático, como ha sido la costumbre del gobierno, hace dos años y meses que se tenían preparados, pero esperaron estar a menos de un año de las elecciones para accionar, tal y como lo recetó un desprestigiado asesor del gobierno, quien le ha vendido al presidente Abinader la idea de destruir al PLD, para eliminar a su competidor más fuerte.
Una apuesta a la destrucción del sistema de partidos en República Dominicana y por ende de la democracia, que pese a los intentos de fuerzas foráneas y locales que se lucran con fondos extranjeros, no conseguirán sus mezquinos propósitos.
En la postura oficial del PLD ante el caso denunciado ha quedado claramente establecido que no se abandonarán las calles, que ahora se redoblarán el trabajo y el esfuerzo para satisfacer los anhelos del pueblo, que ya se cansó de la soberbia, de las mentiras y engaños del gobierno y del presidente Abinader, quienes se han creído que la política es un juego y el sistema de justicia un entretenimiento.
Que les quede claro al Gobierno y a sus asesores extranjeros y nacionales, la razón de ser de todo lo que existe es seguir existiendo, y por eso y sus elevados propósitos nada ni nadie destruirá al Partido de la Liberación Dominicana, organización sembrada en lo más profundo del corazón del pueblo dominicano.
Fiel a la tradición y la trascendencia de la fecha, el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) conmemoró el Día Internacional de la Mujer destacando las luchas de las mujeres del país y del mundo por la igualdad de derechos y su participación plena y efectiva en la sociedad, la política y la economía.
Las mujeres peledeístas se movilizaron en todo el territorio nacional, tal como lo resaltaron los medios de comunicación y redes sociales que dieron cuenta de las caminatas, ofrendas florales, encuentros diversos en todos los rincones nacionales, incluyendo la formal protesta ante el Tribunal Constitucional por la aprobación de una Ley Electoral discriminatoria a la mujer.
Si bien fue notorio el impacto político de estas actividades en el territorio nacional, lo que en realidad se hizo sentir fue el luto de la mujer dominicana por los altos precio de la comida, los altos niveles de inflación, la situación de inseguridad, el deterioro de los servicios y del sistema de salud, entre otros factores.
Los manifiestos y proclamas expuestos en las citadas actividades denunciaron el retroceso que ha representado la presente gestión de gobierno, que ha retornado a la pobreza a miles de mujeres dominicanas.
Junto a la pobreza marcha también el desempleo, que como se dijo en el manifiesto de la Secretaría de Igualdad y Equidad de Género, tiene rostro de mujer, la desigualdad económica, deterioro en el sistema de salud y educación.
La inseguridad es uno de los aspectos denunciados por las madres dominicanas al conmemorar las luchas libradas en todo el mundo a favor de la equidad y la igualdad.
En las quejas se incluyó el tema relativo a la soberanía y el manejo populista del actual jefe del Estado, representando, esta forma de abordar el delicado tema, un riesgo para la dominicanidad, hoy en peligro por el carácter electorero dado al tema.
Las esperanzas por un mejor porvenir en el gobierno del PRM han muerto, lo que llevó a las mujeres peledeístas y del país a decretar el luto nacional en lugar de una celebración o conmemoración festiva.
Todas estas dificultades se colocaron en contexto dando lugar al grito de esperanza lanzado por el candidato presidencial del PLD, Abel Martínez, que el pueblo ha hecho suyo: ¡Aguantemos, que falta poco para el renacer de la esperanza!