En consonancia con las resoluciones del X Congreso Ordinario Reinaldo Pared Pérez, el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) viene desarrollando un gran activismo, que tiene movilizadas todas sus estructuras.
Órganos y organismos están trabajando en el fortalecimiento partidario con el objetivo de cumplir con el deseo ciudadano de ver nuevamente a las mujeres y hombres peledeístas dirigiendo los destinos nacionales.
Ya lo viene diciendo el ex presidente de la República, Danilo Medina, presidente del PLD, que cuando el PLD gobernaba se vivía mejor.
Es una frase que ha sido asimilada por el pueblo dominicano, quien al hacer las comparaciones con la actualidad comprueba el alto grado de deterioro en aspectos esenciales de la vida del dominicano.
Pacientemente la población observa y compara, se indigna y cada vez que tiene la oportunidad se desahoga.
Los medios de comunicación tradicionales y los canales sociales son testigos de las quejas ciudadanas por el deterioro de los servicios, el alto costo de la vida, la inseguridad ciudadana, entre otros aspectos, que el actual gobierno no ha sabido encarar.
Desde las instancias superiores del Gobierno se responden a las quejas con anuncios, publicidad y cuentos de camino, que empeoran la desesperanza ciudadana.
Teniendo el viento a su favor, el Partido de la Liberación Dominicana no debe errar permitiendo una fragmentación de sus filas, a lo que apuestan el Gobierno y otros sectores opositores.
Es por ello que cobra fuerza el llamado del expresidente Danilo Medina a dirigentes y miembros del PLD, a preservar la unidad partidaria, esencial para satisfacer al pueblo que quiere ver de nuevo al PLD en el poder.
Los momentos actuales exigen cautela, renovación de compromisos, fomentar la democracia interna, procedimientos claros para la resolución de conflictos, promover la formación política, apoyarse en disciplina interna ya hacer caso omiso a la industria del chisme y el rumor.
Claro se debe tener en cuenta que en el Partido de la Liberación Dominicana está cifrada la esperanza del pueblo dominicano.
El expresidente de la República, Danilo Medina, y presidente del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), ofreció al actual jefe del Gobierno una respuesta precisa a su queja irónica de la oposición política.
El presidente del PLD advirtió al gobierno sobre el callejón sin salida en que se encuentra el país con el deterioro del sector eléctrico y el alto nivel de endeudamiento.
En la vitrina semanal del Gobierno, el Presidente de la República reclamó de la oposición que además de criticar sus acciones formule propuestas para mejorar la función pública.
Es lo que, de forma sincera, con la experiencia acumulada y pensando en el país, ha hecho Danilo Medina en la entrevista concedida al programa «El Sol de la Mañana», en la que identicicó la situación del sector eléctrico y la deuda como los principales problemas que afectan al Gobierno y la economía, que deben ir procurando soluciones, evitando que se agraven por el impacto negativo en la vida de las ciudadanas y los ciudadanos.
El Gobierno está gastando aproximadamente 667 mil millones de pesos y está recaudando 450 mil millones de pesos. La nómina ha subido 132 mil millones, a lo que se le suma el tema de las ayudas y donaciones, el gasto en publicidad en procura de popularidad y la transferencia que le tiene que hacer al sector eléctrico, todo eso explica el déficit fiscal, limitante que no se resuelve con parches o mensajes fabricados en los canales sociales.
No se tiene que ser experto para ver las complicaciones que le genera a la economía gastar mucho más de lo que se percibe.
Gastos públicos elevados que superan los recursos disponibles es lo que en economía se define como déficit fiscal, lo que conlleva una serie de consecuencias económicas y financieras que más temprano que tarde afectan tanto al Estado como a la ciudadanía.
El reclamo del presidente de la República a la oposición encontró una sana recomendación de un estadista formado políticamente para servir, como lo enseñó el gran maestro de la política, el Profesor Juan Bosch., sin embargo, estamos seguros de que a pesar de la contundencia de las afirmaciones abundarán los desmentidos y aclaraciones pobremente fundamentadas porque, lamentablemente, estamos ante la presencia de un Gobierno sordo y parlanchín.
Ha sido la reacción de los sectores nacionales lo que ha dejado en entredicho lo expresado por el Presidente de la Republica el pasado 27 de febrero en la reunión conjunta de senadores y diputados.
Son los hechos los que demuestran la difícil situación que mortifica al pueblo dominicano, que se manifestó con la desaprobación de la rendición de cuentas del mandatario, que más bien fue una rendición sin cuentas.
La misma tarde del feriado de la proclama de la Independencia Nacional el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) se hizo sentir con una reacción sopesada, con una lectura objetiva de lo dicho por el jefe del Gobierno, presentando la verdad y develando lo que el gobierno pretendió esconder con una larga perorata con la que se pretendió maquillar la desconsoladora realidad que a diario deben enfrentar los dominicanos.
Con datos en las manos el Partido de la Liberación Dominicana demostró lo insoportable que resultan para el pueblo dominicano el costo de la vida y la crisis alimentaria, el abandono del campo, el desempleo y las numerosas obras inconclusas, el endeudamiento y falta de transparencia, el desplome del sector eléctrico, el desorden del transporte y la lamentable situación en Educación y Salud.
Al poner en contexto el discurso presidencial, el PLD en pocas palabras presentó el estado de inseguridad que domina todas las demarcaciones del país, que está robando la tranquilidad de los hogares dominicanos.
“El país vive con miedo. No hay un solo dominicano que no haya sido víctima de la delincuencia o conozca a alguien que lo haya sido, mientras el gobierno del PRM da tumbos con políticas poco efectivas”, declaró oficialmente el Partido de la Liberación Dominicana, y los hechos del fin de semana le dieron la razón.
En menos de veinticuatro horas dos vigilantes privados fueron asesinados en sendos asaltos, incontables los reportes de robos y atracos así como noticias de hallazgos de cadáveres en matorrales, con visibles signos de violencia.
Sin duda alguna lo apacible de la vida que ha caracterizado a los dominicanos y las dominicanas, inclinados a ver el aspecto divertido de las situaciones más dramáticas, se ha transformado en la gestión de gobierno del presidente Abinader y el PRM.
Ahora esa cualidad ha sido sustituida por el miedo. El miedo a que nuestros hijos no regresen a la casa, el miedo a comprar más caro lo adquirido el día anterior, el miedo a no poder pagar el préstamo en el banco o el alquiler de la casa, el miedo a no poder comprar la medicina, el miedo a seguir figurando en las estadísticas de desempleados, en fin, el miedo a qué nueva situación producirá en el país la incapacidad de un presidente y un partido indolente, que casi cinco años después, no han dejado de dirigir el país como aprendices.
El próximo jueves 27 de febrero, en el 181 aniversario de la proclama de la Independencia nacional, el presidente Luis Abinader debe acudir al Congreso Nacional, con los miembros del cuerpo diplomático acreditado en el país como invitados especiales, a motivar las memorias de los ministerios del pasado año, según ordena la Constitución de la República.
Los documentos, como ha sido la tradición, ya fueron depositados en el Congreso Nacional con la memoria institucional de las realizaciones de las entidades gubernamentales durante el año 2024.
El ministro de la Presidencia, quien depositó la documentación, manifestó que la presentación de estas informaciones reafirma el compromiso del Gobierno con una administración enfocada en el uso eficiente de los recursos públicos y el bienestar de la ciudadanía.
Precisamente, los dominicanos y las dominicanas de todas condiciones sociales, aleccionados por anteriores rendición de cuentas y promesas incumplidas, se muestran expectantes ante el discurso de esta ocasión por el temor de que este 27 de febrero haya mucha poesía, poses histriónicas y pocos resultados.
Como se expresa en mediciones de recientes publicaciones, los diferentes sectores nacionales están esperanzados en que por lo menos el presidente Abinader se refiera a la solución de problemas que se han visto agravados en su administración como lo son el retorno de los apagones, el alto costo de la vida, la inseguridad ciudadana y el descalabro de la seguridad alimentaria.
La deficiencia del servicio eléctrico ha alcanzado dimensión más que preocupante por las pérdidas millonarias que afectan al sector, combinadas con altas facturas y extendidos apagones.
Otros problemas a los que la población espera se refiera el señor Abinader es a la falta de medicinas en las farmacias del pueblo, con el colapso de los servicios hospitalarios y las emergencias del sistema 9-1-1, la situación de los salarios y el desempleo, así como a las obras públicas sin terminar.
Figuran también en la inmensa lista de preocupaciones de los dominicanos y las dominicanas los tantos problemas reportados en el sistema educativo, la situación de la economía, ahora con el nuevo ingrediente de la inestabilidad en la tasa de cambio y la tendencia al alza del dólar en relación con la moneda dominicana.
En fin, son muchos los problemas que se anhela sean enfrentados para evitar confrontaciones sociales, como se observa a diario en comunidades que protestan y reclaman soluciones a sus demandas.
Esperamos que el Gobierno y el propio jefe de estado entiendan que la población espera soluciones, no promesas incumplidas y anuncios repetidos.
Al concluir una rueda de prensa en la que se fijó posición oficial sobre las declaraciones de la ONG Participación Ciudadana, el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) expresó con claridad que no busca confrontación, sino que se une a la sociedad dominicana en la exigencia de respuestas a interrogantes derivadas de la necesidad de esclarecer las denuncias, basadas en documentos oficiales del gobierno de los Estados Unidos, sobre el uso de fondos internacionales en el país, en particular los otorgados por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, por su siglas en inglés).
Son la democracia y la confianza ciudadana las que imponen esas explicaciones a una entidad que por años ha mantenido un discurso de ataques contra el PLD y que hipócritamente exige transparencia en todo, pero que se resiste a ofrecerla.
La posición asumida se ha pretendido enfrentar desde Participación Ciudadana con la afirmación de que es el PLD el que debe rendir cuentas, argumento insostenible en razón de que en su historia de 51 años de existencia el PLD siempre ha rendido cuentas.
El debate en el tapete en torno a la ONG es sobre el rol que ha desempeñado con millones de dólares asignados por la Agencia Internacional para el Desarrollo (USAID), cuestionada por su propio Gobierno.
Es insuficiente la posición de limitarse a afirmar que los fondos recibidos se usaron para promover la democracia o la transparencia.
La sociedad no quiere generalidades ni que en este asunto se le salga por la tangente., espera explicación sobre el empleo concreto y los destinatarios de esos recursos y, sobre todo, una explicación de la citada ONG de cuál ha sido el grado de complicidad o sumisión con una agenda injerencista en República Dominicana de un gobierno extranjero.
Por lo anteriormente explicado se mantienen vigentes las interrogantes del PLD en la rueda de prensa referida: ¿En qué se utilizaron los fondos de USAID?, ¿influyeron en la política nacional, en las elecciones del 2020 o en la agenda mediática del país?, ¿quiénes se beneficiaron de esos recursos y qué mecanismos de rendición de cuentas han aplicado?
La vara de medir el ejercicio transparente debe ser igual para todos. Y especialmente para una institución que debe predicar con el ejemplo.
Con la elección de las y los titulares de Secretarías el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) ofrece al pueblo dominicano y al sistema de partidos políticos un nuevo ejemplo de orden, organización, disciplina y ejercicio democrático.
Concentrar más de mil quinientas personas en una gradería de un recinto deportivo y lograr que disciplinadamente ejerzan el derecho a escoger a quienes coordinarán los órganos de trabajo peledeísta es una nueva hazaña que reconfirma al PLD como principal partido del país.
Una reunión del Comité Central que concentró a los integrantes de dicho organismo en el país y los de las seccionales del exterior, vía internet, confirma la determinación de seguir defendiendo los intereses y sanos valores del pueblo dominicano.
Con la elección en forma democrática y participativa, el PLD completa las decisiones de su X Congreso Ordinario Reinaldo Pared Pérez, que generó nuevos estatutos, nueva línea organizativa y electoral, ratificó al expresidente Danilo Medina en la Presidencia del Partido ,escogió a Johnny Pujols en la Secretaría General y los miembros del Comité Político.
Con la elección de las y los titulares de Secretarías se completa el cuadro dirigencial del PLD, que debe dirigirse ahora al territorio con la elección de las direcciones en provincias, municipios, circunscripciones electorales, distritos municipales y una Conferencia pendiente para reordenar las seccionales en el exterior.
Además de orden y disciplina en sus actividades y accionar el Partido de la Liberación Dominicana es un referente de la modernización del Estado, la garantía de estabilidad, crecimiento económico y progreso social, conquistas que el pueblo recuerda con nostalgia, porque son logros que se han desvanecido en el actual gobierno.
Está más que demostrado que el Partido de la Liberación Dominicana representa la verdadera esperanza de nuestro pueblo.
El ejemplo dado por el PLD con la elección de las y los titulares de Secretarías junto a las directrices de la Presidencia y la Secretaria General se ha hecho sentir presentando un Partido dinámico y decidido a reconquistar el Poder.
Como acontece en otras áreas de la vida nacional, la situación real que enfrenta la juventud dominicana dista mucho del relato oficial. Y no puede ser de otro modo porque la gestión de gobierno del presidente Luis Abinader y el PRM se ha distinguido por ignorar a los jóvenes dándoles la espalda a sus anhelos y empeño de superación y progreso.
Así lo dejaron sentado dirigentes del Partido de la Liberación Dominicana en un acto realizado con motivo del Día Nacional de la Juventud.
El presente y el futuro de nuestros jóvenes no pueden ser más inciertos y desconsoladores. Mientras desde el gobierno perremeísta se sigue el libreto publicitario de servir a la opinión pública la poesía de que los jóvenes constituyen la «verdadera esperanza», nuestra juventud enfrenta falta de educación, desempleo, pobreza, desigualdad e inseguridad.
Las estadísticas dadas a conocer por la Juventud Peledeísta en una ofrenda floral a los Padres de la Patria así lo testimonian: el 15 % de los estudiantes dominicanos abandona la secundaria, con cifras aún mayores en las zonas rurales, debido a la falta de infraestructura y apoyo., el desempleo juvenil oscila entre el 22 % y el 30 %, siendo una de las tasas más altas de América Latina y el Caribe, mientras que más del 60 % de los jóvenes trabajan en la informalidad, sin derechos laborales ni seguridad social.
Esa es la realidad que padecen nuestros jóvenes como resultado de la ausencia de políticas públicas a su favor, lo que confirma la indiferencia de los gobernantes actuales hacia ese importante sector.
Las becas a estudiantes han sido abandonadas, el sistema educativo ha colapsado, la inseguridad aleja a los jóvenes de los ambientes sociales, mientras el sector es bombardeado por culturas foráneas, distantes de los sanos valores.
¿Dónde están las oportunidades que dice el Gobierno construye para los jóvenes? Esa es una interrogante que deben responder las autoridades con acciones y no con falacias y «poesías» recomendadas por el marketing político.
El Partido de la Liberación Dominicana denunció en rueda de prensa irregularidades e inconsistencias detectadas en el Programa de Bonos Navideños 2024 del Gobierno dominicano, para cuya comprobación y corrección sugirió la realización de auditorías exhaustivas de los programas sociales actuales tanto a la Cámara de Cuentas como a la Contraloría.
Entre otras anomalías, el PLD destaca que aunque el gobierno anunció la distribución de 3 millones de tarjetas los datos oficiales documentan la entrega de solo 2.6 millones. Aún no se ha informado a quiénes ni cuándo se distribuirán los 600 millones de pesos correspondientes a las 400,000 tarjetas restantes, que no han sido asignadas a ninguna entidad.
No es un invento del PLD lo expresado a los medios de comunicación, la denuncia está sustentada en el resultado del análisis de la información proporcionada por el Gabinete de Políticas Sociales, en respuesta a la solicitud realizada por nuestro Partido en el mes de diciembre, en el marco de la Ley General de Libre Acceso a la Información Pública.
Lo que se procura al hacer pública esta investigación de un programa altamente publicitado por el Gobierno es que los recursos públicos se gestionen apegados a las normativas existentes, con los controles que eviten la discrecionalidad, con responsabilidad y destinados a quienes más lo necesitan y en sintonía con la transparencia, con la que el actual Gobierno se vendió a los electores.
A la denuncia del PLD, fundamentada en los informes de las instancias gubernamentales, se responde con la torpe afirmación de que no hay irregularidad y que el Gabinete de Política Social dará una explicación en los próximos días.
Dicho Gabinete ha sido la estructura encargada de repartir los llamados bonos, por lo que no puede ser juez y parte.
Manejar recursos públicos de forma alegre ha sido una norma del gobierno de turno que ha generado desconfianza en la población porque es notoria la falta de transparencia en el manejo de los programas sociales.
El solo hecho de hacer pública la denuncia ha dado lugar a que desde la misma población se publiquen otras anomalías e irregularidades documentadas, ausentes en el informe oficial.
El Partido de la Liberación Dominicana exige, y lo seguirá exigiendo, transparencia y eficiencia en el manejo de estos fondos sociales que deben dirigirse a beneficiar a los más vulnerables y no para favorecer a funcionarios o sus allegados en perjuicio de quien real y efectivamente los necesita.
Siguiendo lo que ya es una tradición de la Iglesia Católica, los obispos de República Dominicana publicaron su carta pastoral, en ocasión del Día de la Alta gracia, que en el santoral se fija para el 21 de de enero.
En esos pronunciamientos la Iglesia expresa su preocupación por lo que define como “situación que vive el pueblo dominicano frente a las condiciones de pobreza y sufrimiento”.
Al documento, reseñado en los medios de comunicación tradicionales, no se le dio la cobertura y el espacio periodístico que le corresponde, quizás respondiendo a la línea conservadora de nuestros medios, para no atribuírselo al enorme monto publicitario del Gobierno que, quiérase o no, es lo que origina el trato con paños tibios a las actuales autoridades.
Como en otras ocasiones, lo que en esta ha hecho la Iglesia es dar en la diana de los problemas que afectan diferentes sectores nacionales y la realidad social.
La Carta Pastoral expresa una profunda conmoción por la situación de inseguridad en la que viven numerosas familias, por el desempleo que golpea especialmente a los jóvenes y el impacto del alto costo de la vida en los hogares dominicanos.
Agrega a la trilogía de problemas citados la situación de tantos dominicanos que viven en condiciones vulnerables, expuestos al riesgo constante de caer en la pobreza debido a las crisis económicas y los efectos del cambio climático.
Precisamente los inconvenientes enumerados son los que citan los ciudadanos consultados por encuestas de reciente publicación, con lo que se comprueba la veracidad de la situación denunciada por el clero.
Ante la cruda realidad que se denuncia en un documento de religiosos, distante de la carga política-partidista, los actuales gobernantes tienen la obligación de acoger para evitarles males mayores al país, si seguimos transitando este calvario de calamidades que nos acogotan como pueblo.
De un gobierno que se dice religioso por lo menos se espera que lo demuestren escuchando la voz de la Iglesia. Es lo mejor que pueden hacer autoridades que se han caracterizado por poner oídos sordos a las demandas y reclamos del pueblo.
Cual si se tratara de un juego infantil, pero no tan inofensivo como el que se da entre los pequeños, ambas cámaras del Congreso Nacional aprobaron un proyecto de ley que sustituye el nombre de una importante vía del Distrito Nacional y la provincia de Santo Domingo sin tomar en consideración la designación anterior.
El país ha sido estremecido por la decisión del Senado de la República y la Cámara de Diputados, ambas con una compleja agenda de proyectos y resoluciones por conocer, de embarcarse a la aprobación de una pieza con notoria inobservancia.
En fecha 30 junio del año 2015 quedó inaugurada la avenida Circunvalación de Santo Domingo, obra vial construida para agilizar el tránsito vehicular en el Distrito Nacional y la provincia Santo Domingo con el nombre del Profesor Juan Bosch.
El 30 de junio es el Día del Maestro en República Dominicana y la fecha del natalicio del expresidente de la República, gloria de las letras universales y el gran constructor de partidos políticos dominicanos, motivo que inspiró al presidente Danilo Medina, con la facultad para ello, de designar dicha vía con el nombre del insigne maestro político.
De forma alegre un congresista lleva un proyecto de ley para sustituir el nombre de la vía por el de otro destacado ciudadano, José Francisco Peña Gómez, ignorando el nombre dado hace nueve años.
El Fideicomiso RD Vial, estructura gubernamental que tiene varias casetas para el pago de peajes en los diferentes tramos de la vía, la llama con el nombre que le corresponde: Profesor Juan Bosch.
Con se dato demostrativo y las reseñas de los medios informativos de esa época se confirma cual es el nombre de la avenida de circunvalación de Santo Domingo, que olímpicamente se quiere cambiar, basado en un proyecto de ley plagado de errores e inexactitudes, que llevan a cuestionar la calidad de determinados congresistas.
Es una lástima y un hecho sin sentido que se quiera regatear los grandes aportes del Profesor Juan Bosch a República Dominicana y que se quiera crear una competencia con los nombres de dos connotados líderes que hicieron significativos aportes a la vida democrática de República Dominicana.
En el proyecto de ley que despoja del nombre del expresidente de la República a la avenida de Circunvalación de Santo Domingo se explica que es un deber del Estado reconocer y promover a aquellos hombres y mujeres que han trascendido en la sociedad, han transmitido valores auténticos y sirven de ejemplo para el fortalecimiento de las presentes y las futuras generaciones, como lo hizo el expresidente de la República y líder histórico del PLD, el Profesor Juan Bosch.
Más allá de la tradición o de un asunto cultural, el inicio de un nuevo año es propicio para el desarrollo de expectativas alentadas por buenos deseos de progreso, estabilidad y prosperidad que lamentablemente en el caso actual de República Dominicana coinciden con una situación de desesperanza.
Las celebraciones se vieron opacadas por los altos precios de los alimentos que limitan las habituales cenas y las celebraciones en barrios, campos, lugares de trabajo o núcleos sociales, así como por la represión policial que mostró su peor rostro en sectores de nuestras grandes ciudades.
El 2024 resultó un año turbulento y de sobresaltos con una situación de inseguridad y miedo en la ciudadanía, tiempo en el cual colapsó la agropecuaria y se ha desplomado el sistema de salud.
Desde el Gobierno se celebran las cifras del crecimiento económico, insuficientes para enfrentar la desigualdad y fomentar la inclusión que brinda oportunidades para todos los ciudadanos.
El año pasado se registra ya en la historia como un periodo del gran engaño al pueblo en el que, basado en dádivas y compra de conciencia, torcieron el pulso a los electores para escoger por un segundo periodo a gobernantes improvisados, indolentes, que han hecho de la mentira, el engaño y la promoción del transfuguismo su modo de operar.
A los pocos meses de su instalación, y ya en un nuevo año, el panorama es sombrío con predominio de actos de corrupción, un alto nivel de endeudamiento, en quiebra la producción de alimentos, el desplome del sistema eléctrico, de salud y con la educación transitando de crisis en crisis con el invento de fusionar los ministerios educativos.
La transparencia prometida existe solo en la propaganda y anuncios oficiales, que se suple de la mayor cartera publicitaria que haya tenido gobierno alguno.
El deseo de un feliz año 2025 no impide que seamos realistas y denunciemos la amargura, sufrimiento, angustia y desesperación de una población cuyos gobernantes la tratan con apatía, indiferencia e indolencia.
Transitando los primeros días del nuevo año, Vanguardia del Pueblo, como vocero escrito del Partido de la Liberación Dominicana, reitera el compromiso partidario de fortalecer la unidad y, en alianza con los diferentes sectores nacionales, trabajar por un país en el que retornen el espíritu solidario y renazca la esperanza.
La sentencia del Tribunal Constitucional (TC-0788-24), que declara inconstitucional los artículos 152 y 157 de la Ley 20-23 del Régimen Electoral en lugar de crear un avispero, como se publicó en un diario local, tanto en su formato impreso como digital, lo que ha traído es una gran preocupación por su impacto en el sistema de partidos y en la democracia.
Actuando con el carácter que amerita decisión tan desatinada y desenfocada de la realidad nacional, la reacción del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) no se hizo esperar y de inmediato fijó posición y la dio a conocer al país.
En la persona de su secretario general, vocero autorizado, el PLD hizo saber que la sentencia TC-0788-24 genera desigualdad en la competencia electoral, ofrece facilidad de infiltración para el crimen organizado, división y transfuguismo y caos logístico y administrativo.
En la descripción de los puntos preocupantes derivados de la sentencia del Tribunal Constitucional, el Secretario General del PLD, a nombre de la organización política, ha explicado lo crucial que es emprender acciones que permitan establecer reglas claras, límites y parámetros para las candidaturas que el Tribunal Constitucional tipifica como independientes.
El caos que las candidaturas individuales generarían en la organización de los torneos electorales podría convertirse en un atentado mortal contra el sistema de partidos y la estabilidad política, social y democrática del país.
Esas candidaturas independientes representan un estímulo para burlar las reglas democráticas, un estímulo a la perniciosa práctica del transfuguismo y una puñalada trapera a los partidos políticos, sostén de la democracia.
El desatino de la decisión del Tribunal Constitucional al parecer lo anima la creencia de que existe en nuestro país una crisis de representatividad de los partidos políticos, cuando en la práctica es todo lo contrario.
Con la posición asumida respecto a la decisión del TC el Partido de la Liberación Dominicana reafirma su compromiso de defensa de la democracia, la igualdad de condiciones y la representación legítima del pueblo dominicano.
Guiados por la terquedad e improvisaciones que ha caracterizado el gobierno del PRM se envió al Congreso de la República una propuesta conjunta de anteproyecto de ley que modifica la Ley Orgánica de Educación número 66-97 y la de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, 139-01, con la que se procura fusionar ambas dependencias educativas.
La reacción ha sido inmediata. El envío de dicha pieza ha desatado un avispero en los sectores educativos que se han pronunciado en rechazo a dicha propuesta en razón de que deja atrás conquistas y logros en la educación.
El Partido de la Liberación Dominicana (PLD), con el aval que le otorga su compromiso con el desarrollo nacional y la defensa de una educación pública de calidad, dio a conocer su posición al respecto advirtiendo que las pretensiones del gobierno ponen en serio peligro los derechos, garantías, avances, que con tantos esfuerzos se han venido impulsando en materia educativa.
La educación es un derecho fundamental consagrado en la Ley Sustantiva de la nación que el intento de fundir ambos ministerios viola visiblemente en razón de que no garantiza el deber estatal de fortalecer la educación abogando por la calidad e igualdad de oportunidades.
La propuesta del gobierno es un nuevo invento de una gestión que llegó a la administración pública con engaños y que transita en un segundo periodo por la compra masiva de voluntades.
En esta ocasión estamos ante una nueva acción improvisada, carente de coordinación interna y consulta a los sectores involucrados que pone en peligro la educación como un derecho social.
Concluimos citando el documento dado a conocer por la Mesa de Educación del Gabinete de Políticas Publicas del PLD “Compartimos el llamado del Colectivo de Organizaciones Sociales y Profesionales a resistir e impedir el despropósito de la fusión, mediante la denuncia y movilización de los actores que verían limitadas sus conqui
Con júbilo el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) ha celebrado su 51 aniversario con actividades centrales, múltiples encuentros y actos en todo el territorio nacional.
Todas estas actividades se han caracterizado por su acentuado contenido de patriotismo y determinación para seguir defendiendo los anhelos del pueblo dominicano.
Siguiendo la esencia del lema “Servir al Partido para Servir al Pueblo” en sus 51 año el Partido de la Liberación Dominicana se ha mantenido ejerciendo esa vocación de servicio, desde las gestiones de gobierno que ha presidido y desde la oposición.
Es el PLD una verdadera escuela política en la que se forjan dirigentes preparados en las tareas propias del Estado y dotados de una gran sensibilidad para interpretar las necesidades de la gente.
Precisamente, esas son las cualidades que llevaron al PLD a realizar gobiernos transformadores en las instituciones, en los esquemas productivos del país y en la promoción de valores y compromisos.
En el año 1973 el Profesor Juan Bosch renunció a la organización política que había fundado en el exilio con otros líderes dominicanos y en muy poco tiempo anunció el surgimiento de un nuevo partido político.
Difíciles tiempos en donde la llamada guerra fría estaba en un momento álgido y la oposición política perseguida por el Gobierno y saturada de contradicciones internas, que en algunos casos llegaban a la vía de hecho.
La férrea voluntad de servicio a la Patria del Profesor Juan Bosch es lo que lleva, en un momento hostil, a constituir el PLD, lo que hizo con un puñado de jóvenes, quienes se entregaron a la noble causa concebida por el gran maestro de la política.
A 51 años de aquella fecha el PLD exhibe con orgullo una gran resistencia, que ha permitido mantenerse con fortaleza en el escenario político, pese a las persecuciones, calumnias y traiciones.
Ese ha sido el gran legado del líder histórico del PLD: concebir, crear y organizar una estructura que con disciplina, dedicación y amor patriótico le ha servido al país.
51 años de historia y de aportes para hacer de República Dominicana un mejor país para todos.
La comunidad jurídica, los partidos políticos y sectores de la comunicación saludaron y aplaudieron la sentencia del Tribunal Constitucional que anula la Ley 1-24, que crea la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI), por ser «no conforme con la Constitución».
El encomio a la decisión de la alta corte confirma la determinación popular de rechazar disposiciones que afecten derechos fundamentales de las personas y conquistas históricas logradas con esfuerzo y sacrificio.
Mediante la Sentencia TC/0767/24 se acogió la acción directa de inconstitucionalidad interpuesta por el Partido de la Liberación Dominicana y otras fuerzas políticas, confirmando los argumentos del recurso presentado.
El Tribunal Constitucional determinó que la Ley declarada inconstitucional, independientemente de la mayoría con la que fue sancionada y de la materia que trate, definitivamente no fue aprobada como orgánica y no fue ese el tratamiento legislativo que recibió ni fue esa la intención del Congreso Nacional.
Es notorio el respeto al Poder Ejecutivo y al Legislativo del Tribunal Constitucional, ejemplo que debe servir para la moderación que se requiere desde el Ejecutivo y, por qué no, del Legislativo.
La moraleja de esta sentencia confirma la existencia de un Estado de Derecho en República Dominicana, que vela por el cumplimiento de normas y disposiciones legales.
El ex presidente de la República, Danilo Medina, Presidente del PLD, recurrió a una simple expresión para manifestar la indignación popular ante una Ley que, con el propósito de mantener su vigencia, se procuraron artimañas, hasta que devino la sentencia comentada. “Era lo menos que podían hacer, porque esa era una ley que vulnera los derechos de las personas; la privacidad de las personas», declaró el exmandatario.
El Partido de la Liberación Dominicana se mantendrá atento para evitar el surgimiento de nuevos adefesios de esa naturaleza y, si así sucediere, expulsarlo del ordenamiento jurídico dominicano para que no se vulneren derechos adquiridos en base de luchas y sacrificios.
Un «argumento» infalible reafirma a los consumidores dominicanos y a todos los que pongan atención a la propaganda del gobierno y el PRM de que ahora se come menos que hace cuatro años; se trata de los precios de los productos de la canasta familiar.
Contra esa realidad no hay propaganda que valga, independientemente del tamaño del presupuesto nacional que se dedica a publicidad.
Cuando los consumidores acuden a los establecimientos comerciales se encuentran con que todo lo que quieren comprar está más caro que la semana anterior.
Las etiquetas de los precios de los productos que se procuran en los supermercados o la mención del colmadero o empleado de puestos en los mercados agropecuarios son la realidad con que se estrellan la necesidad de los consumidores y la propaganda oficial que tan cara le está saliendo a nuestro pueblo.
El sistema agropecuario nacional ha sido estrangulado al permitir masivas importaciones de productos de producción local, y por la desatención al campo dominicano. Y es que el sector agropecuario ha sido convertido en la cenicienta en el gobierno de los allantes y anuncios rimbombantes.
El tamaño de esa desatención puede apreciarse en un hecho simple: al priorizar en el Plan de Gobierno diez metas de cara al 2028 y su mecanismo de monitoreo y seguimiento, en la reciente reunión del Consejo de Ministros, no se ha incluido el sector agropecuario.
Al finalizar la semana el comercio organizado del país pegó el grito al cielo desligándose del alza de los precios a los productos de consumo masivo que se está produciendo en el país en los últimos días, justo en la temporada navideña.
Son los comerciantes los que han presentado las muestras de las exorbitantes alzas en los precios de los productos del campo y de los industrializados que utilizan como materia prima derivados de la producción agrícola.
En la denuncia del comercio se hace mención de alzas en cebollas, papas, plátanos, habichuelas rojas y negras, junto a una escasez de huevos y alza en la carne de pollo.
A esos productos del campo se les suman los procedentes de la industria como la pasta de tomate, el cátchup, los aceites y las margarinas, entre otros.
En la denuncia del comercio organizado se hace un llamamiento al presidente de la República, al gabinete de alimentación y a la Comisión Nacional de Importaciones Agrícolas para que revisen el mercado; llamado que de seguro caerá en el vacío en razón de que el Gobierno preferirá aumentar las frecuencias de los anuncios que pregonan una autosuficiencia alimentaria y una manoseada tarjeta navideña que termina en manos de funcionarios y sus acólitos.
Un «argumento» infalible reafirma a los consumidores dominicanos y a todos los que pongan atención a la propaganda del gobierno y el PRM de que ahora se come menos que hace cuatro años; se trata de los precios de los productos de la canasta familiar.
Contra esa realidad no hay propaganda que valga, independientemente del tamaño del presupuesto nacional que se dedica a publicidad.
Cuando los consumidores acuden a los establecimientos comerciales se encuentran con que todo lo que quieren comprar está más caro que la semana anterior.
Las etiquetas de los precios de los productos que se procuran en los supermercados o la mención del colmadero o empleado de puestos en los mercados agropecuarios son la realidad con que se estrellan la necesidad de los consumidores y la propaganda oficial que tan cara le está saliendo a nuestro pueblo.
El sistema agropecuario nacional ha sido estrangulado al permitir masivas importaciones de productos de producción local, y por la desatención al campo dominicano. Y es que el sector agropecuario ha sido convertido en la cenicienta en el gobierno de los allantes y anuncios rimbombantes.
El tamaño de esa desatención puede apreciarse en un hecho simple: al priorizar en el Plan de Gobierno diez metas de cara al 2028 y su mecanismo de monitoreo y seguimiento, en la reciente reunión del Consejo de Ministros, no se ha incluido el sector agropecuario.
Al finalizar la semana el comercio organizado del país pegó el grito al cielo desligándose del alza de los precios a los productos de consumo masivo que se está produciendo en el país en los últimos días, justo en la temporada navideña.
Son los comerciantes los que han presentado las muestras de las exorbitantes alzas en los precios de los productos del campo y de los industrializados que utilizan como materia prima derivados de la producción agrícola.
En la denuncia del comercio se hace mención de alzas en cebollas, papas, plátanos, habichuelas rojas y negras, junto a una escasez de huevos y alza en la carne de pollo.
A esos productos del campo se les suman los procedentes de la industria como la pasta de tomate, el cátchup, los aceites y las margarinas, entre otros.
En la denuncia del comercio organizado se hace un llamamiento al presidente de la República, al gabinete de alimentación y a la Comisión Nacional de Importaciones Agrícolas para que revisen el mercado; llamado que de seguro caerá en el vacío en razón de que el Gobierno preferirá aumentar las frecuencias de los anuncios que pregonan una autosuficiencia alimentaria y una manoseada tarjeta navideña que termina en manos de funcionarios y sus acólitos.
Con un entusiasta acto, el Partido de la Liberación Dominicana puso fin al X Congreso Ordinario Reinaldo Pared Pérez. Una clausura grandiosa en la sede nacional del PLD, un histórico espacio en donde reposan las vivencias en los 50 años de existencia de la organización política.
Esa edificación ampliada, remozada, readecuada a los nuevos tiempos, dispone de un gran salón para la realización de actividades masivas que también tienen registros históricos.
Sabiamente el PLD combinó un acto presencial, mediante la participación de delegados y delegadas, con lo virtual, para compartir la agenda desarrollada con las provincias y seccionales.
En julio se realizó la Plenaria de Apertura y, cumpliendo con el cronograma de trabajo de la Comisión Organizadora del Congreso, se fueron llenando paso a paso las metas y objetivos.
Los miembros, militantes y dirigentes se integraron primero a la realización de un riguroso diagnóstico del trabajo hecho en los pasados procesos electorales y sus resultados, prosiguió una fase deliberativa, con el análisis, la discusión y la presentación de recomendaciones.
Fruto de esa dinámica se llegó a la etapa electiva, en la que se escogió el Comité Central, tanto en el territorio nacional como en el exterior, organismo que le corresponde por mandato estatutario seleccionar al Comité Político, que lo hizo y escogió también al Presidente de la organización, Danilo Medina, y el Secretario General, Johnny Pujols.
Con la plenaria de clausura se juramentó el nuevo Comité Político, banderazo de inicio para un trabajo de defensa de los intereses del pueblo ante gestión de gobierno que ha resultado un fiasco y una frustración total .
La activa y entusiasta participación de la membresía y dirigencia en todas las actividades del Congreso, que ha permitido tener nuevas líneas políticas, con las directrices de servir y defender al pueblo, colocan al PLD en la ruta para alcanzar nuevos triunfos.
Con el X Congreso Ordinario Reinaldo Pared Pérez, el Partido de la Liberación Dominicana exhibe su vocación democrática y su firme determinación de mantener una alianza permanente con el pueblo para defenderlo de tantas ofensas, malos tratos y desconsideración.
Se ha hecho realidad el objetivo del Congreso, recogido en su lema, pues el Partido ha salido de él fortalecido para la defensa del Pueblo.
Trastornos en el desenvolvimiento de la vida cotidiana, inconvenientes y pesadumbre dominan el ambiente en República Dominicana, lo que se expresa en una situación de inseguridad ciudadana que se ha elevado a niveles alarmantes, a lo que se suma la preocupante situación del vecino Haití, un barril de pólvora al otro lado del Masacre.
El narcotráfico y el consumo de sustancias narcóticas han ido consumiendo un segmento importante de nuestros jóvenes, alienados por una cultura que incita a la violencia y a la pérdida de los valores morales.
Abundan las manifestaciones ciudadanas en reclamo de eficiencias en los servicios básicos, por lo menos a los niveles de antes, al tiempo que las presiones de la deuda externa sobre nuestras finanzas adquieren un perfil de inestabilidad, que se complica con la desfachatez gubernamental de pretender aumentar la carga fiscal a los sectores pobres y clase media.
Todas estas penurias han llevado a sectores que hacen opinión a sugerir la conveniencia de un diálogo con las fuerzas políticas y sociales para garantizar la paz social y el desarrollo del país, lo que no se ve mal, pero es al gobierno a quien le corresponde, como dice la leyenda bíblica, “arrojar la primera piedra”.
El Partido de la Liberación Dominicana desde el gobierno y la oposición ha sido abanderado del diálogo en jornadas que han ido en provecho de la nación.
Los ejemplos son múltiples, incluyendo la promulgación de la Ley N.º 142-15 que instituye el Consejo Económico y Social de la República Dominicana en el gobierno del presidente Danilo Medina, completado con el Decreto 291-20 que reglamenta la elección de los miembros del Pleno y la Comisión Ejecutiva de dicho Consejo.
Entre los logros del Consejo Económico y Social se cita el surgimiento de la Ley 1-12 de Estrategia Nacional de Desarrollo así como el proceso de consulta y búsqueda de consenso para el Pacto Nacional para la Reforma Educativa en el año 2014, que ha sido ignorado en la actual gestión de Gobierno.
Los llamamientos a concordia y diálogo siempre son convenientes, pero en la actual coyuntura es al gobierno al que le corresponde impulsar y realizar sinceras y responsables políticas públicas que procuren solución a todas estas dificultades y limitaciones que han reducido la calidad de vida en la República Dominicana y tienen a sus ciudadanos y ciudadanas al garete, con el grito al cielo, o, como prefieren decir algunos, «a coger el monte».
¿Adónde va el ordeño de la vaca?, Pues al bidón de las promesas.
Tira la palanca y endereza, que la guagua va en reversa.
Las frases que inician esta nota son de la canción «La Guagua», del dominicano Juan Luis Guerra a ritmo de guaracha, las cuales expresan muy bien la situación que se vive en República Dominicana con los tantos errores del Gobierno, lo que ha llevado a la gente a decir que antes de dar un paso deben analizar bien para evitar dar tanta reversa.
Se retrocede, se abusa y se irrespeta a una población hastiada del deterioro de los servicios, el alto costo de la vida, la inseguridad, los apagones y que se siente agobiada, saturada de mentiras y engaños.
Miles de millones gastados en publicidad en procura de los famosos “me gusta” de las redes sociales en lugar de resolver los problemas de las comunidades o atender sus necesidades y demandas.
Cada día los ruidos son mayores. Un escándalo supera a otros en magnitud, los que luego se pretende subsanar con rondas por los medios de comunicación de los funcionarios que en lugar de explicar se enredan en las patas de los caballos con razonamientos inverosímiles.
Las dobles designaciones de funcionarios, los altos alquileres de edificaciones para oficinas públicas, la circular sobre presentación de las facturas de servicios públicos, últimas decisiones, las que ocurrieron posterior al contenido en el proyecto de reforma fiscal, son solo algunos casos de los que delatan improvisación e irregularidad.
En la oposición los actuales gobernantes se montaron en una ola de protestas realizadas con fines politiqueros a cargo de protagonistas que hoy cobran por el servicio prestado.
Hoy, contrario al pasado reciente, la ciudadanía se desenvuelve en un ambiente de tensión y desasosiego por las actuaciones de una gestión rancia, a pesar de haberse instalado hace apenas dos meses.
Todas las promesas han sido vertidas a un bidón, que paulatinamente va provocando una reacción popular, como sucedió con los recientes toques de ollas y calderos vacíos o las protestas por los tantos apagones en campos y pueblos del país.
Tira la palanca y endereza, que la guagua va en reversa, así terminamos como empezamos, con música y la convicción de que ante tan dramática situación el país cuenta con el Partido de la Liberación Dominicana, que siempre ha estado de su lado, ya sea desde el gobierno o desde la oposición.