En la continuación del festival de desaciertos e improvisaciones de la actual gestión de Gobierno, una interminable cadena de rechazos ha generado la circular del Ministerio de Administración Pública (MAP) que ordena a los servidores públicos reportar ante los departamentos de Recursos Humanos de las instituciones para las que trabajan si están al día en el pago de la factura de energía eléctrica y el agua.
Afirmar que la circular está sustentada en una sugerencia del Gabinete Eléctrico, como parte del proceso de regulación de los contratos entre la ciudadanía y las distribuidoras de electricidad, es nuevamente el rompimiento de la soga por lo más delgado.
No es esa la medida para enfrentar el hoyo financiero que ha dejado el sector eléctrico por las ineficiencias de funcionarios que en la campaña electoral «resolvieron» todas las dificultades para cobrar el servicio eléctrico a los clientes con anuncios que nunca se materializaron.
Al igual que lo sucedido con el paquete fiscal, que pretendieron vender como acción modernizadora, todos los sectores nacionales han salido a defender a los servidores públicos a quienes les están colocando una nueva carga.
La dirección del PLD le ha salido al paso a esta nueva distorsión resaltando el carácter inconstitucional de la “novedosa” disposición porque irrespeta la dignidad humana, presionando a los servidores públicos a hacer el reporte del pago de sus facturas ante el temor de perder sus empleos.
Es una medida que ignora principios legales y derechos ciudadanos, que ofende a las personas y que retrotrae al país a la tiranía de Trujillo en la que se obligaba a los servidores públicos a consumir los productos de todas las empresas del “Jefe”.
Sin lugar a duda esta nueva metida de patas del Gobierno confirma la arrogancia de una gestión gubernamental sorda, ciega, indolente, irresponsable y, sobre todo, inepta.
Postdata: Ante la negativa de la sociedad a la disposición del MAP, el presidente Abinader aclaró que no es obligatoria la circular con la cual este organismo pretendía obligar a los empleados del Estado a presentar en las oficinas oficiales donde laboran las facturas de agua y luz que pagan en sus viviendas.
Como vocero escrito del Partido de la Liberación Dominicana celebramos la exitosa jornada realizada por la organización política el pasado domingo, 27 de octubre, con la que se concluyó la parte electiva del X Congreso Ordinario Reinaldo Pared Pérez.
Sin duda alguna lo que hizo el PLD es un ejemplo de la democracia a lo interno de una organización política, que bien debe servir para ilustrar a los demás partidos del sistema.
Una competencia en la que primó el respeto, donde nadie fue denigrado y en la que el clientelismo y la actividad grupal están totalmente alejadas.
Se ha hecho una elección transparente mediante el uso de los medios electrónicos, y confirmándolo posteriormente con las huellas impresas dejadas en los miles de votos depositados en las urnas, colocadas en el centro deportivo, convertido en recinto electoral.
De estas elecciones obtenemos también una lección, que debe servir de ejemplo al sistema electoral dominicano y es la bondad del voto automatizado, que refuta las banalidades y mentiras en su contra.
Esta forma de votación garantiza resultados ágiles, que alejan dudas y ofrece tranquilidad y sosiego entre los electores.
El PLD ha servido de ejemplo para que los partidos políticos del sistema mejoren sus procesos internos, aseguren la transparencia y legitimidad en la escogencia de sus autoridades.
El Partido de la Liberación Dominicana (PLD) se propuso en el X Congreso Ordinario Reinaldo Pared Pérez en curso fortalecer sus estructuras para ir en defensa del Pueblo dominicano, que sufre el infortunio de una gestión que gobierna tentando, ensayando, improvisando, y lo ha logrado.
Resta muy poco para que concluya el X Congreso del PLD, tiempo y espacio suficiente para reafirmar que esa organización, fundada por el Profesor Juan Bosch, ha salido fortalecida de la actividad congresual, logro que se refleja ya en una mejoría y madurez de la democracia dominicana.
La reseña realizada por la dirección de prensa de la Presidencia de la República a la intervención del presidente Luis Abinader en la que anunció el retiro del Congreso de la pieza que llamó Proyecto de Ley de Modernización Fiscal habla de un “emotivo y esperanzador mensaje al pueblo dominicano”.
Se expresa en la redacción periodística que el mandatario dijo que la voz del pueblo ha llegado hasta sus oídos, que escuchó sus inquietudes, sus reservas, sus preocupaciones.
Se admite así que el mandatario y su gobierno no tenían otro camino en razón de la indignación y el rechazo generalizado a un proyecto que afectaría sensiblemente a los pobres y condenaría a la quiebra económica a la clase media.
Las consultas estuvieron ausentes, el Gobierno apostó a la mayoría mecánica del Congreso para pasar un proyecto lesivo a todos los sectores nacionales.
Igual a como procedieron con un proyecto anterior, que también debieron retirar, este lo sometieron de manera solapada, confundiéndolo con otras reformas, incluyendo una constitucional, que no se solicitó y que ha pasado sin gloria y con mucha pena.
El estilo avasallante del gobierno, que se fundamenta en un altísimo presupuesto publicitario, no le permitió auscultar el sonido que venía de las entrañas del pueblo dominicano, pese a exhibir la falsedad de que se trata de un Presidente que escucha.
No puede escuchar un mandatario que no consulta y que solo mira lo que uno o varios tecnócratas le recetan, sin que se tome en consideración la parte humana, que un gobernante siempre tiene que tener presente.
Para solicitar a la población que se amarre los cinturones, tiene el gobierno primero que apretar el suyo, evitando el despilfarro de nóminas altas y el dispendio en acciones improductivas.
La mirada en procura de una salida a la situación de una reducida presión fiscal tiene que buscarse controlando el gasto y echando una mirada hacia el Consejo Económico y Social, mecanismo constitucional para procurar un verdadero pacto fiscal, producto de la consulta a los sectores nacionales y no un proyecto redactado en un cuarto frío, lujoso y distante de la realidad que nos circunda.
Los ciudadanos y las ciudadanas de República Dominicana tienen en la carta magna, que de forma caprichosa el actual Gobierno insiste en modificar, garantías del derecho a la integridad de las personas.
Toda persona tiene derecho a que se respete su integridad física, psíquica, moral y a vivir sin violencia.
“Ninguna persona puede ser sometida a penas, torturas o procedimientos vejatorios que impliquen la pérdida o disminución de su salud o de su integridad física o psíquica”, dicta la Constitución de la República, dictamen que se viola desde el Gobierno del cambio en cada momento.
En la actualidad una situación de angustia se vive en los hogares dominicanos con el impacto nefasto que tendrá para el bienestar y la tranquilidad, presentes y futuros, del pueblo dominicano, con las decisiones anunciadas por el Gobierno en las que se incluye un paquetazo, disfrazado de modernidad fiscal.
Es más que una tortura lo que vive la gente sabiendo que le subirán los precios de los alimentos, muy por encima de los precios actuales, de por sí altos. La incertidumbre predomina en los padres y madres de familia al saber que sus ingresos disminuirán y que el poder adquisitivo de lo poco que consiguen será reducido de manera significativa.
Subirán los impuestos, alza que se expresará en el incremento de los precios de los bienes y servicios que consumen las personas de a pie y las de clase media. Las familias que no pagan el Impuesto a la Propiedad Inmobiliaria tendrán, con el paquetazo impositivo, que hacerlo.
Todos los sectores productivos han reaccionado alarmados por la manera inconsecuente con que el Gobierno impone una modificación a los tributos, sin consultar, o por lo menos consensuar. Están decididos a imponer mecánicamente la mayoría mecánica que tienen en el Congreso.
El Partido de la Liberación Dominicana fijó bien temprano posición advirtiendo que la reforma, primero anunciada en el «show mediático» y luego introducida al Congreso, constituye un golpe demoledor contra el bienestar de la población dominicana y en particular contra la clase media.
Las mediciones de la opinión pública revelan que la mayoría de las personas rechazan el paquetazo fiscal, opinión que el Gobierno ignora porque están decididos a tapar el hoyo dejado por el dispendio y alto nivel de deuda, sacando esos recursos de los bolsillos de la gente.
De forma estoica el pueblo resiste y aguanta, pero todo puede suceder… si siguen apretando la tuerca.
El Gobierno anunció para esta semana que informaría sobre las líneas de fondo de su anunciada reforma fiscal, de la que tiene meses hablando sin que la sociedad se convenza de su viabilidad.
Después del dispendio gubernamental, combinado con un exagerado aumento de la deuda, el Gobierno se dispone a presentar sus planes de reforma a la fiscalidad, la que para aquietar a la población se dice que es inminente.
El Gobierno pretende justificar dicha reforma ante las crecientes necesidades de inversión en salud, educación, seguridad y desarrollo de infraestructura que, según los argumentos oficiales, debería garantizar un desarrollo sostenible y equitativo del país.
La verdad monda y lironda es que con la reforma fiscal se busca tapar el hueco que ha dejado una deuda que motiva que el 25 por ciento de los ingresos se dedique al pago de los intereses de la misma.
Se trata de una deuda destinada mayormente a financiar gasto corriente, en lugar de inversión pública, lo que hace que el gobierno procure obtener más recursos.
Argumenta el Gobierno que país el deja de recaudar cerca del 5 % del PIB debido a exenciones fiscales y leyes de incentivo que no se revisan adecuadamente. El planteamiento ha generado un avispero en el sector industrial y profundas preocupaciones en el sector turístico, en donde mensualmente se contabilizan los visitantes extranjeros.
Ha trascendido que se realizará la ampliación de la base tributaria, modificación en el Impuesto Sobre la Renta, modificación al Impuesto a la Propiedad Inmobiliaria, ampliación de la base del ITBIS, que al decir de los economistas creará un efecto inflacionario en una economía ya afectada por la inflación, sobre todo en la canasta básica.
Economistas y la propia opinión pública vienen manifestando sus aspiraciones de que la llamada reforma fiscal garantice que la carga no recaiga de manera desproporcionada en los sectores con menos recursos, para evitar así protestas y malestar social.
Coraje e indignación han generado en la población dominicana las declaraciones del presidente de la República, Luis Abinader, en la vitrina semanal, de la cual la versión más reciente se celebró en la ciudad de Nueva York.
Fue en ese escenario, en el que se censuró la participación de comunicadores dominicanos, donde el mandatario dijo que República Dominicana tiene la tercera canasta básica más económica de toda Centroamérica.
Al escuchar aquello las amas de casa dominicanas se persignaron, acompañando la señal de la cruz con la tradicional expresión “Ofréscome”.
Sin inmutarse, el mandatario soltó esa perla «allá en los países», como el pueblo ha bautizado a la llamada capital del mundo.
Quienes van a diario al colmado, al supermercado, plazas comerciales o abordan a los vendedores ambulantes, han quedado indignados por lo dicho por el jefe del Estado, quien al parecer ignora que en los tiempos modernos nada queda oculto.
Para colmo en ese mismo escenario se escuchó otra afirmación espeluznante, relativa a la seguridad ciudadana. Sobre este punto el presidente subrayó que aunque persisten desafíos la República Dominicana ha logrado reducir su tasa de homicidios a 9.9 por cada 100,000 habitantes, hasta supuestamente posicionarse como la más baja en Centroamérica y el Caribe. ¡Caramba!
Sobre la canasta básica, son las propias autoridades económicas y financieras del país las que desmienten al mandatario con las estadísticas que publican cada mes, lo que igual sucede con los índices de delincuencia.
De forma equivocada, embriagados con el gobierno, los actuales gobernantes confían demasiado en la equivocada percepción sobre la memoria de la gente.
Con un enorme gasto publicitario y el servicio de las llamadas bocinas o voceros a sueldo, el gobierno recurre a episodios mediáticos para ocultar su negligencia ante problemas fundamentales.
El noble pueblo dominicano, que es sabio y valiente, no ha olvidado las tantas promesas de cambios, que ahora han evolucionado a reformas, y reclama que de los anuncios se pase a los hechos con ejecutorias esperanzadoras.
Como abanderado y portavoz de los intereses de los ciudadanos que aspiran a una sociedad basada en los valores de libertad, tolerancia, justicia y progreso, el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) respondió las pretensiones del actual Gobierno de imponer una reforma fiscal, que de seguro penalizará el bolsillo de los sectores productivos, de la clase media y los más desposeídos.
La dirección nacional del PLD delegó en voceros autorizados encabezados por su Secretario General, Charles Mariotti, responder el anuncio de fusionar instituciones públicas presentadas en la vitrina semanal del Gobierno desde el Palacio Nacional.
Con los ajustes que se propone, la gente del Gobierno dicen procurar un ahorro en el gasto público de 25,000 millones de pesos, sin que se explique de dónde saldrán esos recursos.
En este punto el PLD considera inexistente el ahorro que se presenta con las sugeridas fusiones. Y en su opinión lo que se procura con ellas es desviar la atención de la incapacidad del gobierno para realizar un ajuste serio y significativo en las áreas que realmente demandan eficiencia y responsabilidad fiscal.
De ejemplo de dispendio en el gasto público en que han incurrido el presidente Luis Abinader y sus funcionarios se citó el alarmante incremento del gasto en pensiones y en publicidad oficial, que ha tenido un crecimiento escandaloso.
Mientras la dirección peledeísta se encargaba de desmontar esos detalles financieros de las propuestas de reformas, el equipo educativo explicaba lo inadecuado de la fusión de los ministerios de Educación y de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, y el equipo agropecuario resaltaba lo improcedente de fusionar el IAD con el Ministerio de Agricultura, los roles diferentes y complementarios de los Ministerios de Hacienda y Economía, que también se pretende fusionar, así como la contradicción de las reformas sugeridas con el espíritu y los criterios establecidos en la Ley Orgánica de la Administración Pública.
Vistos en conjunto estos anuncios de fusiones, queda clarita la intención del Gobierno de pretender condicionar con ellos a la población a una reforma fiscal, muy distante a un pacto, que el Gobierno quiere aprobar con su mayoría mecánica en el Congreso, la cual a todas luces golpeará a los sectores productivos, a la clase media dominicana y a los que menos tienen.
Apenas se cuentan los días de la apertura del año escolar 2024 -2025 y ya los tropiezos y equivocaciones del Ministerio de Educación se cuentan por montones.
No hay cupo en las escuelas públicas para todos los alumnos, faltan planteles, sobrepoblación escolar, edificaciones abandonadas, falta de maestros, quejas por la carencia de libros y uniformes, intoxicaciones alimentarias, entre otros incontables problemas.
Con tan alto inventario de males las autoridades han preferido dirigir sus cañones y ataques al gremio de los maestros, la histórica Asociación Dominicana de Profesores.
No es la ADP la causante de las deficiencias del sistema educativo nacional, que dio un gran salto cuando la pasada gestión del Presidente Danilo Medina integró el 4 % del PIB a la educación.
La población ha sido defraudada con los actuales gobernantes, que cuando eran opositores tenían todas las soluciones y firmaron el Pacto Nacional para la Reforma Educativa cuya aplicación ha sido letra muerta.
Los requerimientos materiales y docentes han sido identificados en infinidades de estudios, desde el Plan de Decenal 1992-2002, esfuerzo de la sociedad en su conjunto para poner en marcha un sistema educativo de amplia cobertura y eficiencia, con calidad y equidad. Además, el ministerio tiene los recursos para afrontar las necesidades, lo que le falta es gerencia, situación que explica primero el estancamiento del sector y luego su retroceso.
Encima de todo esto encontramos un gobierno central y su cartera educativa inventando, como es el caso de la propuesta de fusión de los ministerios de Educación y Educación Superior Ciencia y Tecnología y los planes de volver a centralizar instituciones descentralizadas, adscritas al Ministerio de Educación.
En lugar de inventos, de parches con los que el Gobierno procura subsanar su ineficiencia, lo que se impone es priorizar la solución de los problemas que impiden un sistema de enseñanza eficiente que genere el avance de los estudiantes y el orgullo de los docentes.
Teniendo un marco referencial de quejas por los constantes y prolongados apagones y los reproches en las oficinas de las distribuidoras de electricidad por las altas tarifas y con protestas en barrios y comunidades rurales, se produce la altisonante declaración del presidente Luis Abinader en la conferencia sobre inversión en infraestructura en América Latina y el Caribe del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF).
Fue en Nueva York donde el mandatario se despachó afirmando que el objetivo del gobierno es crear un excedente en la generación eléctrica para pasar energía a Puerto Rico a través de un cable submarino.
Aquello se sintió como una burla en comunidades quejosas por las suspensiones recurrentes del suministro de electricidad, los hogares afectados y los pequeños negocios en que se echan a perder las mercancías por falta de refrigeración.
En la víspera de esta declaración, la Secretaría de Energía y Minas del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) destaca que la falta de inversión en la infraestructura de distribución y transmisión, el incremento del subsidio eléctrico y el alarmante aumento de las pérdidas en el sistema de distribución han provocado un aumento en la frecuencia y la duración de los apagones, afectando profundamente la vida cotidiana y la actividad comercial e industrial en el país.
Desde la llegada al poder del PRM en el año 2020 se inició un proceso de deterioro galopante del sector eléctrico que ha derivado en la crisis eléctrica que hoy padece República Dominicana, por lo que resulta sorprendente para todos los sectores nacionales que se diga en un escenario internacional que se procura lograr una reserva fría de energía, creando un excedente que sería vendido a Puerto Rico por medio de un cable submarino entre ambas islas.
De manera conservadora comunicadores y expertos, quizás respetando la investidura del mandatario, han dicho que en lo expresado por el presidente existe un exceso de optimismo.
Es importante mantener en la vida una actitud positiva, pero pasarse de optimista puede ser contraproducente, riesgoso y muy peligroso. Sobre todo cuando se pasa del optimismo a la demagogia y la irresponsabilidad.
Fiel a su tradición y a la experiencia acumulada en cincuenta años de existencia y al legado pedagógico dejado por el gran maestro de la política, profesor Juan Bosch, la dirección del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) se pronunció frente a la propuesta de reforma constitucional presentada por el Poder Ejecutivo.
Días antes de que se diera a conocer el proyecto de ley que declara la necesidad de la reforma constitucional, el PLD explicó que no había fijado posición con relación a la propuesta de reforma a la espera de que se formalizara su presentación.
Tan pronto se dio a conocer el contenido de la propuesta la dirección del PLD fue convocada para analizarla y fijar posición cuyo contenido, se decidió de forma unánime, fuera presentado a la opinión pública por el ex presidente de la República y presidente del PLD, Danilo Medina.
No se trató de un capricho del exmandatario; él acogió una decisión del organismo al que pertenece y expuso las conclusiones a las que se había arribado.
Antes de afirmar que la propuesta de reforma no es prioritaria para la sociedad dominicana, el Partido de la Liberación Dominicana reiteró su compromiso con los mejores valores éticos, institucionales y democráticos de la nación y su decisión de respetarlos y hacerlos respetar en cualquiera circunstancia.
Mejorar las condiciones de vida de la mayoría de la población dominicana debería ser la prioridad del gobierno nacional, que en lugar de ello busca subterfugios para desviar la atención del pueblo dominicano respecto de los asuntos que lo acogotan y desesperan, como el alto costo de la vida, la inseguridad, la crisis eléctrica, la falta de aulas y el colapso del sistema de salud, entre otros.
Como se colige del documento del Comité Político la propuesta de reforma a la Ley Sustantiva responde al esquema populista y propagandístico que ha caracterizado al Gobierno y al presidente de la República, para quien su apariencia e imagen se anteponen a los problemas de la población.
El Partido de la Liberación Dominicana responsabiliza al presidente Luis Abinader, ideólogo de esta iniciativa, que no la ha pedido nadie, y dueño de la mayoría en la asamblea revisora, de los desvaríos y problemas que puedan resultar al final del proceso de reforma.
Lo que hace apenas cuatro años era motivo de festejo y alegría es hoy una fecha para lamentaciones y quejas generalizadas.
La apertura del año escolar, que significaba la vuelta de niños y adolescentes a las aulas para compartir entre compañeros y recibir el pan de la enseñanza, de lo festivo ha pasado a ser triste, pesadumbre. Y es que como ha acontecido en las demás áreas de la vida nacional, en la de la educación el gobierno del señor Luis Abinader y el PRM ha resultado un fiasco.
Cientos de miles de alumnos en edad escolar no tienen cupo en las escuelas porque se carece de aulas.
No se cuenta con los espacios adecuados para albergar cientos de miles de estudiantes que verán pasar los días medrando en sus hogares o quizás en las calles para convertirse en presas fáciles de la delincuencia.
Se carece de aulas y en lugar de retomar el programa nacional de edificaciones escolares, el Gobierno improvisó con las aulas móviles (en furgones) que no funcionaron.
Ahora se habla de enviar a los estudiantes a colegios privados, con un subsidio del Ministerio de Educación, usurpando las responsabilidades del INABIE.
La falta de cupos en las escuelas públicas, que se ha pretendido compensar con la oferta de bonos de 500 dólares para matricular a los estudiantes en centros privados, manifiesta improvisación y deficiencias estructurales en el sistema educativo.
Con el déficit de aulas los servicios se tornan precarios, como la tanda extendida, el desayuno y almuerzo escolar, así como la disparidad en los libros y uniformes, que ya no se consiguen con facilidad, como en los años de las gestiones del PLD.
Con razón el gremio de los maestros, la Asociación Dominicana de Profesores, considera insuficiente la solución que presenta el Ministerio, explicando que la misma no aborda de manera integral la crisis de capacidad escolar.
A la falta de cupo en las escuelas se suma el retroceso en la atención a la población estudiantil del primer ciclo de la educación inicial, el abandono del Plan Nacional de Alfabetización, no se le brinda la atención requerida por los docentes y en lugar de armonizar, el Ministerio la emprende contra los maestros.
Como se ha dicho, son sombrías las expectativas del sistema educativo en vísperas de la apertura del año escolar, para el desconsuelo de niños, adolescentes, madre y padres de familia.
Esquematizar la ceremonia de juramentación del presidente y la vicepresidenta de la República para un nuevo periodo de gobierno en un ambiente artístico y de jolgorio, extremaron el poco énfasis que tradicionalmente se ha dado al aniversario del inicio de la Guerra de la Restauración de la República.
Es una deuda de la posteridad con las mujeres y hombres que se colocaron junto al pueblo para independizarnos de la Corona española.
El Profesor Juan Bosch reiteró en escritos, conferencias, charlas y tertulias que “la Guerra de la Restauración es la página más notable de la historia dominicana y también la más ignorada», no ya desde el punto de vista subjetivo sino desde el objetivo.
Las enseñanzas sobre nuestra historia realzan la gesta de la Independencia, del 27 de febrero 1844, aunque no se pone énfasis a destacar los sucesos en torno a la Restauración de la República.
A los 161 años de inicio de la Guerra de la Restauración “se desconoce el esfuerzo colectivo gigantesco, heroico y las hazañas militares que libraron los hombres y mujeres que participaron en ella. Por esto, debe alcanzar en la conciencia de cada uno de nosotros un sitial preponderante dentro de los episodios de la vida nacional”, expresa el profesor Juan Bosch en el libro “La Guerra de la Restauración”, que vio la luz primero en una serie de artículos publicados en «Vanguardia del Pueblo».
El libro citado y un folleto con el mismo nombre fueron parte del programa de formación política de miembros y dirigentes peledeístas que les forjaron como tales, conociendo esos pasajes históricos sin apasionamiento, apegados al análisis objetivo, como debe presentarse la historia.
El nuevo aniversario de la proclama independentista del Cerro de Capotillo coincide en esta ocasión con el inicio de un nuevo periodo de un gobierno que vendió y engañó al pueblo con un cambio que nadie vio y que ahora trastoca en reformas.
Quejas y un grito generalizado caracterizan a la sociedad de hoy ante el alto costo de la vida, la inseguridad ciudadana, el deterioro de los servicios, del sistema sanitario, de la educación, el descalabro del sector eléctrico, así como las nebulosas que arropan la economía por las amenazas de una reforma fiscal.
El escenario para el acto de juramentación, en violación al Reglamento de Asamblea Nacional, fue el Teatro Nacional, y como tal se dio preferencia a los detalles del espectáculo sobre los de la solemnidad que una ceremonia de esa naturaleza amerita, detalles que nos hacen anhelar un nuevo Grito de Capotillo para restaurar las conquistas sociales del pueblo dominicano que se perdieron en el gobierno del engaño.
Sustentado en un enorme gasto publicitario pagado con los dineros de los contribuyentes, el presidente Luis Abinader, su gobierno y su partido han salido airosos en el propósito de entretener a la población, poniéndola a opinar sobre los relatos oficiales.
Es el caso de la dichosa reforma a la Constitución en la que de forma consecutiva, primero se dio a conocer un supuesto sondeo en el canal de la red social Whatsapp del mandatario y luego fue el tema central de la tribuna presidencial denominada La Semanal.
En este último foro, que es en realidad una rueda de prensa, con preguntas complacientes, el jefe de Estado presentó una propuesta de la que dijo tiene como objetivo consolidar la independencia del Ministerio Público, garantizar la estabilidad constitucional de las reglas de elección presidencial y reducir la cantidad de diputados, así como unificar la celebración de las elecciones presidenciales, congresuales, parlamentarias de organismos internacionales y municipales.
Una serie de modificaciones de las que de antemano se conoce traerían rechazo y muy pocas reacciones favorables, porque son puntos controversiales y ampliamente debatidos.
Insistir en presentar una propuesta de reforma a la Ley Sustantiva expresa una verdadera desconexión con la problemática dominicana.
Es una propuesta superflua, que se hace para el entretenimiento ciudadano, logros del presidente Abinader sin que exhiba dotes de artista.
Una verdad monda y lironda es que desde el 2020 la calidad de vida de los dominicanos ha disminuido en contraste con el afán reformador de un gobierno que prioriza la diversión y el espectáculo, en el intento de ocultar una cruda realidad.
La salud ha disminuido sensiblemente con reportes de brotes epidémicos, deterioro de los hospitales, desaparición del 9-1-1, ausencia de los servicios fundamentales, de energía eléctrica, comida cara, déficits de empleos, deterioro en la educación, y falta de seguridad, entre otras tantas mortificaciones.
Entonces, ¿cómo es que se nos habla de unos candados constitucionales o de la zarandeada independencia del Ministerio Público, con cuatro años vendiéndose esta idea instrumentando y manipulando la justicia en contra de políticos opositores?
Se engaña al pueblo pintando de magnífico y extraordinario todo lo sombrío y apesadumbrado que viene afectando al pueblo dominicano desde el momento que el señor Abinader y sus compañeros de partido pasaron a dirigir el gobierno.
Es notorio el avance logrado al primer mes del solemne acto de apertura del X Congreso Ordinario Reinaldo Pared Pérez del Partido de la Liberación Dominicana.
Los diferentes organismos han entregado a la Comisión Organizadora el cuadernillo debidamente completado con las respuestas orgánicas a las interrogantes incluidas en el “Instructivo para la Evaluación Crítica y Autocrítica del PLD y el Proceso Electoral 2024”.
Desde que el Comité Político anunció que se adelantaba la convocatoria al congreso ordinario y ratificó el Comité Central, junto a la importancia del necesario examen de las razones por las cuales el PLD ha perdido su lugar en el tablero electoral se llegó a la conclusión de analizar esos factores.
Es así como surge la idea de cumplir con un proceso evaluativo crítico y autocrítico para conocer los factores que han influido en el poco deseado desempeño electoral del PLD.
El ejercicio ha valido la pena, pues ha mantenido al Partido movilizado, revisando los pasos dados y el comportamiento de sus dirigentes. Esta decisión ha sido una oportunidad para el PLD reencontrarse consigo mismo, revisar las debilidades y fortalezas que ha tenido, identificar sus causas y aplicar los correctivos de lugar.
En las anotaciones saldrán a relucir críticas y aciertos, ideas y sugerencias de mejora que permitirán al Partido desarrollar estrategias efectivas, adaptadas, con visión futurista.
Todas las áreas de trabajo serán enriquecidas si partimos de la evaluación sincera de los organismos al analizar lo sucedido y proyectar las acciones de fortaleza orgánica.
En el Partido de la Liberación Dominicana prima el optimismo con los resultados de este proceso evaluativo, y animados de ese optimismo exhortamos a miembros y dirigentes partidarios a que eviten flagelarse, es decir, darse azotes o golpes a sí mismos, ignorando que el PLD es el principal blanco de ataques del Gobierno, del PRM y de sectores opositores siempre interesados en dirigir a nuestro Partido desde fuera con el propósito de, primero, invalidarlo como fuerza política importante y luego destruirlo. Por eso, como dice la canción, hay que tener «cuidado, mucho cuidado».
La inclinación hacia el espejismo y la vocación circense de los actuales gobernantes, junto a su inútil afán de vender que son primero en todo, en franca contradicción con recientes hechos históricos, es lo que ha motivado la decisión de trasladar el acto de juramentación del Presidente y la vicepresidenta de la República al Teatro Nacional.
Nada de lo expresado justifica el cambio; por el contrario, con el cambio de sede se altera una ceremonia protocolar que dista de años y se agregan nuevas presiones a los detalles de orden y seguridad.
Por tradición primero se debe producir el juramento de los diputados y senadores y la apertura de la segunda legislatura del año y luego, con el cambio de sede, el traslado de los congresistas desde el Centro de los Héroes a la Plaza de la Cultura, en donde se ubica el Teatro Nacional.
Un riesgo innecesario porque se tiene un Salón de la Asamblea Nacional con capacidad de 645 locaciones, para solo 222 asambleístas, es decir los senadores y diputados ante los cuales deben prestar juramento los representantes del Poder Ejecutivo.
Se ha explicado que debido al número de invitados internacionales se necesita un espacio más holgado. Otros actos de juramentación han tenido igual o mayor cantidad de invitados y se han acomodado muy bien en el salón de la Asamblea Nacional, junto a funcionarios e invitados; pero se tiene que innovar o presentar un tema que facilite distraer a la población del alto costo de la vida o la inseguridad ciudadana.
La Constitución de la República establece como una de las atribuciones de la Asamblea Nacional “Proclamar a la o al Presidente y Vicepresidente de la República, recibirles su juramento y aceptar o rechazar sus renuncia”.
En el reglamento que rige la Asamblea Nacional se precisa que siempre celebrará “su reunión en el Salón de la Asamblea, salvo causas de desastres naturales o fuerza mayor».
El reglamento define el concepto «fuerza mayor» como aquel «acontecimiento que no ha podido preverse o que, previsto, no ha podido evitarse».
Estamos ante la presencia de una nueva alteración de la simbología que ofrecen fortaleza y vitalidad a la democracia dominicana, que los gobernantes de turno han preferido cambiar por hechos que generen like, confirmando el modelo de gobierno del marketing o de los shows mediáticos.
Del argot militar proviene la expresión “cortina de humo”, con la que se hace mención a la táctica de provocar humo para impedir al enemigo ver los movimientos de las tropas adversarias.
En términos prácticos, del día a día, concluimos que una cortina de humo es una distracción para evitar que la gente vea lo que verdaderamente es importante.
El gobierno del PRM, insistiendo en varios proyectos de reformas, procura esconder la dramática realidad de un gasto gubernamental excesivo, con carestía de la vida y otras situaciones limitantes en la población.
Se ha hablado de la reforma fiscal, la reforma al código laboral y la reforma constitucional, propuestas todas que están en el tintero.
Se desconoce lo que se propone en esos intentos reformatorios, pese a que son temas abordados a diario en las tribunas de los medios de comunicación y los canales sociales.
Mientras estos puntos se discuten en la opinión pública, la población paga muy cara la libra de arroz, de carne de pollo, de guadules y otras legumbres; al tiempo que se bate y debate lo ya señalado, los apagones mortifican, situación que se extrema con los altos costos de la factura eléctrica; ya no escapa ningún sector social de las molestias y daños causados por las inundaciones en calles y avenidas con simples aguaceros, y de la inseguridad ciudadana es mejor no hablar.
Se insiste en reformar sin que aflore lo que en verdad se quiere reformar ni el alcance de esas reformas en las mencionadas leyes, incluyendo la Carta Magna, que dice cómo es que se debe modificar.
Mientras la población sufre, desde el Gobierno se presentan supuestas reformas, que finalmente no se conocen, lo que nos lleva a concluir que todo se trata de cortinas de humo.
El llamamiento de la Comisión Organizadora del X Congreso Ordinario Reinaldo Pared Pérez a los miembros, militantes y dirigentes del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) a que presenten sus propuestas, ideas y sugerencias ante las comisiones temáticas y organismos correspondientes es acogido por «Vanguardia del Pueblo», que lo considera importante y oportuno en la consecución del compromiso general de todos los peledeístas: el fortalecimiento de la organización para la eficaz defensa de nuestro pueblo.
Fortalecer el gran instrumento que tiene el pueblo dominicano para la defensa de sus intereses y reivindicaciones, como lo ideó el fundador y líder histórico del PLD, profesor Juan Bosch, es el objetivo fundamental del Congreso, que quedó abierto con un ejemplar acto el domingo 7 de julio del año en curso.
Se ha hecho una convocatoria para que en todos los espacios de discusión se presenten ideas, sugerencias, motivaciones que motoricen la renovación y reconstrucción del Partido morado que utiliza una radiante estrella amarilla como símbolo.
El llamamiento ha sido acompañado de la garantía de que lo sugerido se acogerá con el espíritu democrático que ha regido al PLD desde su fundación.
Un principio fundamental peledeísta es que su vida interna está apegada al predominio de la mayoría democrática y del respeto a la minoría, lo que constituye una “condición esencial de su cohesión ideológica y metodológica para la unidad de acción”.
En la invitación de la Comisión Organizadora se reiteró, lo que ha prevalecido en el Partido, la plena facultad para sus integrantes expresarse por los canales internos, en base a normas, principios y métodos conocidos en cuyo ejercicio la disciplina constituye la guía a seguir.
La elección de las autoridades partidarias está programada para la última etapa, por lo que se debe esperar que llegue ese momento para la promoción y propuestas de aspiraciones a ocupar posiciones de dirección.
Lo que el momento recomienda a quienes están comprometidos con el PLD y siguen alineados en la defensa del pueblo es participar activamente en los debates internos, apegados al principio de la unidad partidaria, con el propósito de fortalecer la organización para superar los retos y desafíos de la actual coyuntura y los que le deparen al país los desaciertos de una gestión de gobierno que no pega una ni por error.
El Partido de la Liberación Dominicana ofreció en la plenaria de apertura del X Congreso Ordinario Reinaldo Pared Pérez su fortaleza y determinación, para luego de agotar un proceso crítico y autocrítico decretar una verdadera y sincera renovación.
El organizado acto realizado el domingo 7 de julio con una auténtica representación de sus dirigentes, reafirmó la disciplina y determinación para avanzar en sintonía con los diferentes sectores de la sociedad, desprotegidos ante una gestión gubernativa de improvisación y de calamidades ciudadanas.
De todos los rincones del país llegaron al escenario, preparado para el acto, mujeres y hombres comprometidos con su pueblo, quienes se han mantenido fiel a normas y principios democráticos y abrazados a los ideales de progreso, paz y bienestar que demanda el pueblo dominicano.
Discursos, salutaciones, audiovisuales y presentaciones artísticas constituyeron el contenido de un programa cuyo desarrollo confirmó que es el PLD el partido de las grandes actividades solemnes, sin contratiempo y con motivaciones que son verdaderas enseñanzas políticas.
La escuela del boschismo así lo enseñó, lo que ha permitido la organización de actos masivos impresionantes, aleccionadores, edificantes, demostrativos de la sólida formación de las peledeístas y los peledeístas.
La multitud allí reunida, constituida por verdaderos dirigentes, dejó claro el rumbo que está trazando el X Congreso con el nombre de Reinaldo Pared Pérez, un ejemplar ciudadano y dirigente fraguado por los ideales y principios del gran maestro de la política, Profesor Juan Bosch.
Las imágenes fotográficas de la dirigencia cuando pronunciaba el lema «Servir al Partido para Servir al Pueblo», y el momento en que las manos de los presentes levantaron miles de banderines morados al tiempo de que otras exhibían por lo alto estrellas amarillas, simbolizan hacia dónde va el Partido de la Liberación Dominicana.
Son las estrellas que, al igual que la de la leyenda bíblica, simbolizan el camino hacia la renovación para garantizar la reconquista de los niveles de simpatías.
El PLD está sembrado en el corazón de nuestra sociedad, de donde no lo saca nadie. Así lo indica el acto inaugural del X Congreso Ordinario Reinaldo Pared Pérez, con el que se dio inicio a los trabajos dirigidos a su renovación y fortalecimiento para la defensa del pueblo dominicano.
Procurando disminuir la intensidad de los vientos producidos por la tormenta dejada por la publicación de un desafortunado comunicado, la titular de la Procuraduría General de la República se reunió con directores de medios de comunicación y otros directivos, que ahora llaman líderes de opinión.
Trascendió de ese encuentro que la magistrada Miriam Germán Brito explicó a los contertulios que “no es la mujer maravilla” y no se puede pretender que ella tenga todo el control del Ministerio Público.
Esta simple frase deja establecida la sorpresa que ha generado en la comunidad jurídica la publicación por la Procuraduría General de la República de un comunicado intolerante y amenazante a un derecho fundamental como lo es el de la libertad de expresión.
Al pretender defender los acuerdos de culpabilidad de imputados en casos que se ventilan en los tribunales, el Ministerio Público amenaza a los profesionales de la comunicación, quienes han denunciado los acuerdos, con adoptar “medidas cautelares para evitar que se sigan utilizando recursos para obstruir los procesos”.
Atribuyen las críticas a lo acordado con imputados a campañas que tienen todas las características de no ser financiadas con recursos de patrimonio lícito, una grave acusación.
Al día siguiente de la errática comunicación, en tono agresivo y amenazante, la procuraduría General de la República explica a un medio de comunicación que las medidas cautelares que está dispuesta a adoptar para evitar la obstrucción de la justicia se refieren exclusivamente a los imputados, no a los medios de comunicación ni a los periodistas.
El intento de desmentido complica las cosas al dejar en evidencia que el contenido de lo publicado en la víspera no fue sopesado mínimamente, tal y como lo dejó establecida la titular del Ministerio Público.
Los partidos políticos, la comunidad jurídica y el Colegio de Periodistas coinciden en ver las amenazas, con estas publicaciones, a la libertad de expresión y al libre ejercicio de la profesión del periodismo.
La soberbia ha quedado implícita en estas posiciones del mal llamado Ministerio Público Independiente, que con este y otros casos ventilados ha dejado ver el refajo, debajo de las faldas, como se decía antes.
Los medios masivos de comunicación dominicanos, evadiendo la invasión que representa el descomunal gasto de publicidad del Gobierno, han dado un paso adelante denunciando el resurgir de malestares que habían sido superados.
Impactados han quedado los lectores de dos reconocidos diarios que en su portales digitales y ediciones impresas publicaron los reportes de la ubicación de montones de basura en barrios y residenciales del Distrito Nacional.
Ha sido la población, que al decir de las reelectas autoridades les apoyaron, la que ha salido al ruedo con un llamado urgente para que los desperdicios sólidos, que es el nombre acomodado que se le da a la basura, se recojan.
Basura, con lluvias y un ardiente sol, constituyen un caldo de cultivo para la proliferación de bacterias, insectos, ratones y microrganismos productores de enfermedades.
El mal olor enrarece el aire que respiramos, una gran amenaza a la salud ciudadana y una agresión al medio ambiente.
Los improvisados vertederos de la ciudad capital también se avistan en los municipios Santo Domingo Norte, Este y Oeste, de acuerdo con los reportes periodísticos de los mismos medios que despliegan en sus portadas las noticias gubernamentales que acentúan la muy manoseada frase “nunca antes o por primera vez”.
Si a la basura agregamos los molestos apagones con facturas caras, desplome del 9-1-1, el caos en el tránsito, el alto costo de la comida y las medicinas y el regreso de los buscones en las oficinas públicas, nos hacemos con facilidad la idea de que en nuestras ciudades se vive un tormento continuo, con la consecuente desesperanza predominante en ciudadanos y ciudadanas.
Lo descrito son realidades que no se ocultan con anuncios, publicidad o invadiendo las redes sociales con notas en las que se intenta hacer ver lo que no se ve en la realidad.
Vendieron un cambio que fracasó. Están conduciendo a República Dominicana al despeñadero; el cambio de reversa nos ha llevado a los tiempos de Conchoprimo.